Las estrategias de intervención reduce la depresión de los adolescentes en el Perú

   Por: Fátima Gianella Gonzales Agama - N00087078

https://orcid.org/0009-0005-8409-6816

¿Qué ocasiona la depresión en los adolescentes? ¿Cuáles son los síntomas a identificar? ¿Qué

consecuencias generaría si no se logra combatir a tiempo? Un ejemplo, de persona con depresión

mundialmente conocido, es el caso de Kurt Cobain, uno de los más grandes hitos de la historia y

líder del grupo Nirvana, desde muy niño vivió situaciones difíciles. De hecho, una de las situaciones

que desencadenó su depresión fue el divorcio de sus padres cuando era solo un niño, fue algo con lo

que no pudo lidiar. Cuando fue adolecente, su mamá ya tenía otra relación y lo mandó a vivir con su

papá, quien nunca se hizo cargo de él. A los 27 años se suicidó con un arma en la cabeza. Ante este

problema social que afecta a muchos adolescentes, exploraremos estrategías de intervención para

reducir los factores de riesgo de la depresión en los adolescentes de AAHH del Perú. Del

mismo modo, identificaremos los peligros que existen en el ambiente familiar, la escasez

económica, historial familiar de enfermedades mentales; así como también, de programas y talleres

de control de emociones, intervenciones psicológicas, entre otros aspectos importantes.

Para comenzar, según Cardenas et al. (2020) entre la causa principal para presentar depresión

se encuentra el ambiente y/o entorno de la familia, carencia de comunicación, poca muestras de

afecto y limitados reglamentos de convivencia. En un estudio reciente, los datos indican que los

adolescentes que puntuaron por arriba del diagnóstico clínico, tuvieron problemas de relaciones con

sus progenitores, menos cariño físico y separación de los padres.

Para situarnos en contexto, según Palomar (2007) son numerosos estudios que muestra que

cuando se vive en un entorno de pobreza, en condiciones de escasez económica, es frecuente que

los parientes consanguíneos sean personas ansiosas, con disposición a ser deprimidas, en ese

sentido, vemos a personas que tienen baja autoestima o se sienten poco satisfechas con la vida

porque perciben el escaso apoyo social por parte del Estado. Estos factores se consideran constantes

y difíciles de cambiar, ya sea su forma de ser o sus características personales y sociales.

Asimismo, según el Minsa (2008) existe una mayor probabilidad de sufrir este mal cuando se

halla un historial de consanguinidad de enfermedades mentales, esto sugiere una preferencia

biológica, con una amenaza significativamente elevada para quienes padecen trastorno bipolar,

también llamados trastorno maníacodepresivas o depresión maníaca.

En ese sentido, según Rodriguez (2018) existen dos procesos para las estrategias en el

tratamiento de la depresión, uno de los elementos claves es la secuencia de la intervención, la cual

se lleva a cabo de forma periódica y se sigue un proceso ordenado en la etapa de intervención,

basado en un diagnóstico inicial respaldado por diversas herramientas, técnicas y métodos.

Igualmente, la fase de evaluación sirve como base para desarrollar un plan de intervención

utilizando herramientas cognitivo-conductuales. Otro aspecto para destacar, es la aplicación de

pruebas preliminares y finales para medir la efectividad de la intervención clínica, esto nos permite

observar cambios en el comportamiento, así como la evaluación del cumplimiento de metas y

celeridad clínica.

Ahora bien, según Benito et al. (2000) aplicando los criterios metodológicos de la psicología

comunitaria y tomando como base modelos de programas de salud mental, es importante asegurar el

acceso a la población. Para ello, se requiere disponer de información epidemiológica precisa y

específica (en nuestro caso los A.A.H.H. del Perú). Los expertos en la salud mental desarrollan

estrategias pedagógicas, enfocados a los adolescentes, sobre el impacto de la depresión, enseñarles a

reconocer sus síntomas, motivarlos para que busquen ayuda profesional cuando lo consideren

necesario, y ofrecer servicios especializados de calidad que manifiesta que existen soluciones

terapéuticas para la depresión.

Como consecuencia, según la OMS (2023) muchos estudiantes de primaria y secundaria que

atraviesan episodios de depresión o sienten síntomas depresivos no buscan atención en servicios de

salud mental, ya sea porque desconocen de su existencia o porque no lo consideran accesibles.

Como consecuencia, no reciben ayuda especializada. Entre las acciones colectivas efectivas para

reducirlas se destaca la inclusión de proyectos de educación emocional en los colegios, con el

objetivo de fomentar estrategias de afrontamiento positivas entre niños y adolescentes.

Entretanto, según Sanchez (2015) se ha verificado de manera continua los efectos de la

intervención si se mantienen durante un periodo más largo, con seguimientos de entre 6 meses y 3

años. Las áreas específicas que necesitan especial atención incluyen la aplicación de sesiones de

refuerzos y evaluaciones de seguimiento de al menos un año.

Con esta finalidad, según Diaz et al. (2007) de las investigaciones realizadas sobre la

recopilación de datos acerca del bienestar emocional de los adolescentes, es necesario contar con

herramientas como: encuestas y cuestionarios (utilizadas para medir aspectos emocionales,

conductuales y sociales), estudios longitudinales (brinda datos sobre salud emocional y factores

relacionados), entrevistas y grupos focales (permiten perspectivas mucho más profundas sobre las

experiencias adolescentes) y revisión de literatura (analizar artículos científicos).


Por último, según Mendoza et al. (2024) el monitoreo de la efectividad de las intervenciones,

este enfoque innovador no solo mejora la comunicación entre pacientes y terapeutas, sino también

proporciona un medio valioso para el seguimiento permanente del bienestar mental. Por ejemplo,

evaluar el progreso en varias etapas del tratamiento para observar las mejoras, los pacientes pueden

proporcionar retroalimentación sobre su bienestar y monitorear la duración de remisión y la

prevención de recaídas.

Finalmente, las estrategias de intervención reducen los elementos determinantes de la depresión

en los jóvenes de los AAHH del Perú. Está demostrado que fomentar la creación de programas,

espacios, charlas, talleres tanto para padres como para niños, adolescentes reduce los riesgos de la

depresión, estableciendo pautas de crianza para niños y niñas mejora la crianza, reforzando

emociones cognitivas proporciona herramientas valiosas para el tratamiento preventivo de la

depresión, así como también la efectividad de las intervenciones de afrontamiento, motivándolos a

pedir ayuda especializada.


                                              REFERENCIA BIBLIOGRÁFICAS

Benito, A. & Briones, A. (2000). Síntomas de depresión en los adolescentes, estrategias de

solución de problemas y educación para la salud comunitaria. Revista

de psicopatología y psicología clínica

https://www.researchgate.net/profile/Marta-Evelia-Aparicio-Garcia/publication/235429899_S

intomas_de_depresion_en_los_adolescentes_estrategias_se_solucion_de_problemas_y_educa

cion_para_la_salud_comunitaria/links/562f6b8308ae0077ccc99495/Sintomas-de-depresion-e

n-los-adolescentes-estrategias-se-solucion-de-problemas-y-educacion-para-la-salud-comunitar

ia.pdf

Cárdenas, C., Méndez, M. & Herrera, L. (2020). Factores del ambiente familiar predictores

de depresión en adolescentes escolares: análisis por sexo. Revista Digital Internacional

de Psicología y Ciencia Social

https://d1wqtxts1xzle7.cloudfront.net/69283068/584-libre.pdf?1631234551=&response-conte

nt-disposition=inline%3B+filename%3DFactores_del_ambiente_familiar_predictor.pdf&Expire

s=1728803364&Signature=BB3VPScwxV88Ad-YsQLd0oyELEyfg7LLyGo9bX6hzABLN7bw-

Yr8rVZ7oD5vgBegBxptzqLDLf1VmVz8t5amoqJorpHqY7h5fWV2pdVB0lMyY3sLCUIDd9DjeY

Cbj7K3FPjZwXXLudp637WBDknV5SkPSgpYqweHh8I9te~crofIbqzlpRoeZDBXPkUgQ8TfDq

37mL--OCVB7xAWQrzbJDoLJ0Yr1C3SGpjI7izf75SCqhCZ0EKi7y5Vt8CXOHeaiMSWwrnPdl

qKUgsShZxhJV0yjFyQms-toc4jw0Y3AZxCsrMmZbKbhPUvfQvWovMuHofRCoCNOwgd8Hb

9waBK0Q__&Key-Pair-Id=APKAJLOHF5GGSLRBV4ZA

Díaz, D., Horcajo, J. & Valle, C. (2007). La aplicación del modelo del estado completo de

salud al estudio de la depresión. Psicothema

https://reunido.uniovi.es/index.php/PST/article/view/8580

Mendoza, C., Maldonado, B. & Martínez, A. (2024). Monitoreo e interpretación del estado

emocional en pacientes con trastornos de ansiedad y depresión aplicando técnicas de

PLN. https://manglar.uninorte.edu.co/handle/10584/11933#page=1

Ministerio de Salud. (2008). Guía técnica: Guía de práctica clínica en depresión.

http://bvs.minsa.gob.pe/local/minsa/1084_dgsp261.pdf

Palomar, L. & Cienfuegos, M. (2007). Pobreza y apoyo social: un estudio

comparativo en tres niveles socioeconómicos.

https://ri.ibero.mx/bitstream/handle/ibero/1137/PLJ_Art_06.pdf.pdf?sequence=1

Rodríguez, M. & Gélvez, G. (2018). Estrategias de intervención cognitivo conductual en un

caso de depresión persistente. Revista Virtual Universidad Católica Del Norte

http://34.231.144.216/index.php/RevistaUCN/article/view/1001

Sánchez, H. & Garber, J. (2014). Prevención de la depresión en niños y adolescentes:

Revisión y reflexión. Revista de Psicopatología y Psicología clínica

https://www.researchgate.net/profile/Oscar-Sanchez-Hernandez-2/publication/285583022_PR

EVENCION_DE_LA_DEPRESION_EN_NINOS_Y_ADOLESCENTES_REVISION_Y_RE

FLEXION/links/5660096608ae4988a7bf001f/PREVENCION-DE-LA-DEPRESION-EN-NI

NOS-Y-ADOLESCENTES-REVISION-Y-REFLEXION.pdf

Vázquez ,F., Otero, L., López, M. & Torres, Á. (2010). Un programa breve basado en la

solución de problemas para la prevención de la depresión en cuidadores informales de

pacientes con demencia: un estudio piloto. Clínica y salud

https://scielo.isciii.es/pdf/clinsa/v21n1/v21n1a06.pdf

Organización Mundial de la Salud (2023). Depresión.

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression