LA IMPORTANCIA DE LA VIRTUALIDAD EN LA VIDA COTIDIANA
El Perú ha sido
testigo de una transformación radical impulsada por el avance de la tecnología
y la digitalización. Díaz Ronceros; Marín Rodríguez, Meleán Romero & Ausejo
Sánchez (2021) mencionan que los resultados evidencian una relación
significativamente positiva entre las capacidades de la enseñanza virtual y el
rendimiento de los estudiantes. Se concluye, que a pesar de que los estudiantes
alegan problemas propios de la enseñanza virtual, ésta siempre contribuye al
éxito en el aprendizaje de los estudiantes. La virtualidad, entendida como el
conjunto de interacciones y experiencias que se desarrollan en entornos
digitales, ha traspasado diversos aspectos de la vida cotidiana, desde la
educación hasta el comercio y la comunicación. La importancia de tratar el tema
radica en la necesidad de regular lo virtual de manera saludable. Al respecto,
Velásquez Camelo (2014) afirma que, en efecto, hoy es posible declarar que lo
virtual es una forma de realidad, e incluso la forma totalizante a partir de la
cual se comprenden las dinámicas de los diferentes sistemas (social, económico,
político, informacional, educativo, militar). En este contexto, mi postura es a
favor de que lo presente y lo virtual en la actualidad se entrelazan
mutuamente. El propósito de este ensayo es reflexionar sobre el uso responsable
de la virtualización en la vida cotidiana. A continuación, presentaré los
argumentos que avalan mi postura.
Para empezar,
Martin (2021), menciona cómo las redes sociales e internet han impactado
en la vida cotidiana, sobre todo desde
que el COVID llevó a millones a cambiar sus hábitos, por ejemplo: hacer compras
desde casa, hacer streaming, etc. Esto quiere decir que este análisis busca
ofrecer una visión crítica de cómo las tecnologías han cambiado nuestra manera
de vivir y hacer una reflexión sobre los cambios de la sociedad. Al respecto
este tipo de investigaciones son cruciales para entender el impacto profundo de
la virtualización en nuestras vidas. La pandemia no solo obligó a adaptarse de
manera rápida a la tecnología, sino que nos mostró tanto las posibilidades y
limitaciones de la digitalización. Por un lado, el hacer las tareas del hogar y
conectarse de manera remota es útil y eficiente. Por otro lado, esto puede
producir cansancio y fatiga por las videollamadas y la pérdida de la
interacción personal. Frente a esto, nos preguntamos lo siguiente: ¿Cómo afecta
esto en la vida diaria? ¿Qué nos quiere transmitir el autor con esta
investigación? ¿Cómo ha cambiado la calidad de interacción social en un entorno
virtual comparado con lo presencial? ¿Qué beneficios y desafíos ha traído la
virtualización en la vida cotidiana?
Por este motivo,
considero que la virtualidad se ha vuelto parte de la vida cotidiana. Al respecto,
Velásquez (2020) afirma que, en la actualidad, es difícil entender el mundo
social sin considerar la tecnología, así como la vida cotidiana no puede
concebirse sin nuestra presencia virtual en la red. Es decir que el autor
reitera que la virtualización ha transformado profundamente tanto el mundo
social como la vida cotidiana, haciendo que la tecnología y la presencia en la
red sean fundamentales para entender cómo interactuamos y nos relacionamos en
la actualidad. Esto afecta a todos los aspectos de la vida, desde lo económico
hasta lo cultural, en sociedades tanto desarrolladas como en desarrollo. En
esencia, la tecnología ha pasado de ser una herramienta para convertirse en una
parte integral de nuestra realidad social y existencial. A partir de esto,
estoy de acuerdo con la afirmación de que la tecnología ha cambiado
radicalmente, cómo nos relacionamos, trabajamos y nos entendemos a nosotros
mismos y a los demás. Vivimos en un mundo donde la presencia digital es casi
tan significativa como la física. El desafío es equilibrar la tecnología con la
experiencia humana auténtica. Aunque la virtualización ofrece muchas ventajas,
como la conectividad global y el acceso instantáneo a la información, también
plantea riesgos como la pérdida de privacidad, la desinformación y la
desconexión emocional. Comprender estos aspectos es clave para navegar la vida
moderna de manera saludable y equitativa. Frente a esto, nos preguntamos: ¿Qué
medidas podemos tomar para proteger nuestros datos personales sin renunciar a
los beneficios de la tecnología? ¿Cómo podemos mitigar estos impactos y
encontrar un equilibrio saludable? ¿cómo podemos distinguir entre lo auténtico
y lo virtual? Al respecto, considero que la virtualización de la vida social y
cotidiana ha transformado profundamente nuestras interacciones y nuestra
comprensión del mundo. La tecnología puede ser una herramienta poderosa para
conectar y ampliar nuestras posibilidades, pero también puede alienarnos de
experiencias y relaciones auténticas si no se maneja con cuidado. La
integración de lo virtual en nuestras vidas debe ser considerada con una
conciencia crítica que permita aprovechar sus beneficios sin sacrificar lo que
es fundamental para el bienestar humano y la autenticidad de nuestras
experiencias.
Para empezar,
Peña (2011), sostiene que, en la filosofía, lo virtual es aquello que existe en
potencia, pero no en acto. De aquí surgen dos conceptos opuestos: virtual y
actual. Si lo virtual se equipara a la potencia (según Aristóteles), el desafío
no es su existencia, sino su realización. Esto quiere decir que lo “virtual” no
implica la ausencia o irrealidad sino más bien una capacidad para llegar a ser
real. Por lo tanto, la cuestión no es si lo virtual es real, sino cómo y cuándo
se convertirá en algo actual. Al respecto, la noción de “virtual” como
potencialidad frente a la “actualidad” me parece una forma fascinante de
entender la realidad y el cambio. En nuestra era digital lo virtual ha
adquirido un significado más concreto
refiriéndose
a entornos y experiencias que existen en plataformas tecnológicas. Sin embargo,
esta connotación también se conecta con la idea filosófica: lo virtual es
aquello que tiene la capacidad de existir y manifestarse bajo ciertas
condiciones. Frente a esto, nos preguntamos lo siguiente ¿Cómo determinamos
cuándo y cómo se actualiza lo virtual? ¿Qué papel juega nuestra percepción en
la realidad de lo virtual? ¿Puede tener lo virtual un impacto real antes de su
actualización? ¿Cuáles son los factores que llevan a la realización de una
potencialización de algo concreto?
Por este motivo,
considero que la actualización de lo virtual depende de la interacción y
el contexto en que se presenta. Al
respecto, Velásquez (2014) sostiene que la relación entre lo virtual y lo
actual implica una interacción necesaria entre ambos, ya que uno no puede
existir sin el otro. Por ejemplo, una campaña publicitaria en la industria del
entretenimiento es virtual, pero su objetivo es volverse actual, influyendo en
la relación entre oferta y demanda. Así, aunque lo virtual establece un mundo
posible, esto no significa que carezca de realidad; su propósito es impactar
las dinámicas del mundo actual. Es decir que el autor, reitera que lo virtual y
lo actual están entrelazados; lo que ocurre en el mundo digital tiene el
potencial de impactar y configurar el mundo real. A Partir de esto puedo decir
que, la integración entre lo virtual y lo real representa una oportunidad
poderosa para avanzar en diversos aspectos de la vida. La tecnología digital
permite una comunicación más rápida y accesible, facilita la difusión de
información y fomenta la innovación en múltiples campos. cuando se maneja
adecuadamente, la convergencia entre lo virtual y lo real puede enriquecer
nuestras vidas y contribuir al progreso global. Frente a esto nos preguntamos:
¿cómo podemos garantizar que esta integración beneficie a todos y no amplíe las
desigualdades existentes? ¿Qué medidas podemos tomar para asegurar un uso
responsable de la tecnología? ¿De qué manera podemos fomentar la alfabetización
digital para maximizar el impacto positivo de esta convergencia? Al respecto,
considero que la interacción entre lo virtual y lo actual subraya cómo la
tecnología digital no sólo refleja, sino que también moldea y transforma la
realidad. Este entrelazamiento nos ofrece nuevas oportunidades para influir en
la dinámica global y en nuestras experiencias personales, pero también plantea
desafíos significativos.
Según Van Dijck
(2016, tal y como se citó en Cerbino, & Angulo 2020) menciona que las tecnologías
de información y comunicación, junto con su lenguaje técnico, se han integrado
en nuestra vida cotidiana. Según José Van Dijck (2016), cuando una empresa se
convierte en verbo, como "tuitear" o "googlear", ha
alcanzado un gran éxito e influencia al infiltrarse en diversas dimensiones de
la vida. Esto también se observa en marcas como "instagramers" o
"youtubers". Esto quiere decir que, el texto enfatiza la profunda
interconexión entre tecnología, lenguaje y cultura en la sociedad
contemporánea. La transformación de marcas y plataformas en verbos comunes,
como "tuitear" o "googlear", sugiere que han logrado un
nivel de infiltración en la vida diaria que va más allá de su función original,
convirtiéndose en referentes culturales. Al respecto, este fenómeno tiene
implicaciones importantes. Primero resalta la capacidad de las empresas y
plataformas para moldear nuestra forma de comunicarnos y relacionarnos,
evidenciando el poder de la tecnología en la configuración de la cultura
moderna. La transformación de marcas en verbos es un claro ejemplo de cómo la
tecnología se entrelaza con la vida cotidiana de manera tan íntima que cambia
nuestra costumbre y lenguaje. En general, la incorporación de términos
tecnológicos en el lenguaje cotidiano muestra cómo las innovaciones no solo
alteran nuestras herramientas y hábitos sino nuestra manera de entender y
construir la realidad social. Frente a esto nos preguntamos lo siguiente: ¿Cómo
afecta la transformación de marcas en verbos a nuestra autonomía en la comunicación?
¿Estamos perdiendo la diversidad en nuestro vocabulario y formas de
interacción? ¿Cuál es el impacto de la influencia de estas marcas en la cultura
y diversidad? ¿Cómo podemos asegurarnos de que estamos manteniendo un
equilibrio entre la innovación y preservación de nuestras tradiciones y formas
de comunicación?
Por este motivo, considero que la
tecnología y las marcas influyen en nuestro día a día, pero podemos gestionar
estos cambios de manera que enriquezcan nuestras vidas sin comprometer nuestra
autonomía y lingüística. Al respecto, Vaguillas & Bravo (2020) mencionan
que, aunque la virtualidad presenta ciertos retos, sus beneficios en términos
de participación, colaboración y accesibilidad pueden enriquecer la experiencia
educativa y adaptarse. Es decir que el autor reitera que, aunque puede disminuir el contacto
personal directo, se considera que el trabajo virtual puede mejorar la
interacción y la motivación, y superar ciertas limitaciones, ofreciendo una
experiencia más dinámica y humanizadora en el contexto educativo. Es decir que la integración de la virtualidad en la educación representa una
evolución positiva en la forma en que aprendemos y enseñamos. La tecnología ofrece herramientas
dinámicas y modernas que pueden enriquecer la experiencia educativa,
facilitando una mayor interacción entre docentes y estudiantes, y promoviendo
el trabajo colaborativo. La posibilidad de superar barreras físicas y limitaciones de
tiempo mediante plataformas virtuales puede hacer que el aprendizaje sea más
accesible y flexible. Además, el entorno virtual puede ofrecer oportunidades
únicas para la participación y la motivación, adaptándose a diferentes estilos
de aprendizaje y necesidades individuales. Frente a esto nos preguntamos: ¿En
qué medida las herramientas virtuales pueden reemplazar o complementar
eficazmente la experiencia educativa presencial? ¿Qué impacto tiene la
dependencia de la tecnología en la equidad educativa? Al respecto considero,
que la incorporación de la virtualidad en la educación ofrece muchas ventajas,
como la accesibilidad, la flexibilidad y la posibilidad de fomentar una participación
más activa y colaborativa. Integrar la virtualidad de manera que complemente y
enriquezca la experiencia educativa, en lugar de reemplazarla, puede ofrecer lo
mejor de ambos mundos y preparar a los estudiantes para un entorno cada vez más
digital, sin perder el valor de la interacción humana directa.
En conclusión, lo
presente y lo virtual en la actualidad se entrelazan mutuamente. Esto se debe a
que la virtualidad se ha convertido en un elemento esencial de nuestra vida
cotidiana, transformando la manera en que nos comunicamos, aprendemos y
trabajamos.
Además,
su impacto es innegable, ya que facilita conexiones globales y acceso a
información. Finalmente, al encontrar un equilibrio, podemos aprovechar al
máximo las oportunidades que ofrece la virtualidad, mejorando así nuestra
calidad de vida. Frente a esto, este tipo de análisis es importante porque
podemos aprovechar las ventajas de la virtualización sin perder la interacción
social. Al respecto, Velásquez (2020) afirma que la virtualización, junto con
el proceso de actualización, constituyen los modos en que lo virtual-real y
actual-real se relacionan. Por ello, la virtualidad, no debe percibirse de
manera negativa. Por el contrario, nos brinda herramientas valiosas para la
comunicación y el aprendizaje, la clave está en desarrollar un enfoque crítico.
De este modo, la virtualidad será de ayuda para nuestra vida cotidiana y
nuestro crecimiento personal.
Autora
JANET ESTEFANI LOLI RAMOS
Referencias
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Díaz Ronceros, E.; Marín Rodríguez, W., Meleán Romero, R.& Ausejo Sánchez, J. (2021). Enseñanza virtual en tiempos de pandemia: Estudio en universidades públicas del Perú,
Revista de Ciencias Sociales volumen 27 n°3 (428), 428-440 https://www.redalyc.org/journal/280/28068740028/28068740028.pdf
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