LA DISCRIMINACION E INJUSTIUCIA EN LA OBRA TODAS LAS SANGRES

 

José María Arguedas nació en Andahuaylas, un pueblo de la sierra al sur del Perú, en 1911, y falleció en Lima en 1969. Se crió entre los indios, siendo el quechua su lengua materna, lo cual se reflejó en sus diversas obras, en las que fusiona la realidad indígena con la literatura. Una de sus obras más destacadas es Todas las sangres, publicada en 1964 por la editorial Losada en Buenos Aires (Argentina). Esta obra relata la enemistad y avaricia de dos hermanos por el hallazgo de la mina de plata de "Aparcora". Uno de ellos busca explotar la mina para impulsar el progreso regional, mientras que el otro, un propietario rural conservador, se opone a los cambios hacia la modernización, lo que provoca que vendan la mina a la compañía Wisther-Bozart. La empresa obliga a los campesinos a vender sus tierras, lo que provoca una rebelión liderada por Demetrio Rendón Willka, un comunero indígena. A pesar de la represión violenta, los levantamientos marcan el inicio de una resistencia más amplia contra el capitalismo imperialista. A lo largo de los años, esta lectura ha generado diversas críticas, como la de Ortega (1970), quien expresa que Arguedas logró un equilibrio único entre la tradición indígena y la modernidad, reflejando las tensiones y la riqueza de la vida social en Perú. Por ello, es indiscutible que esta obra tiene la intención de exponer la alienación cultural que experimentan las comunidades indígenas en el país.                          Coincido con el autor en que Arguedas refleja la injusticia hacia los indios como una realidad palpable. En este sentido, a partir del siguiente análisis en la presente reseña, se expondrán los distintos tipos de injusticia reflejados en Todas las sangres. A continuación, presentaré los argumentos que sostienen mi postura.

En primer lugar, en el siguiente fragmento de Todas las sangres de José M. Arguedas, podemos observar cómo el autor retrata la violencia contra la mujer y cómo esta, además de ser sometida físicamente, termina degradándose en su esencia como  ser humano:

 -Si supiera llorar, se desharía. No quedaría de ella en el poyo sino lágrimas que la tierra se comería en un instante - pensó el criado.

-Es criatura de Dios, dicen. Don Bruno la maltrató; le sacó el alma. Pero, seguro, a veces, su alma se  le acerca y es cuando ella canta. Porque no es de nadie esos versos; derecho le salen a la kurku de su cuerpo que le duele. Porque bajo su pecho no hay más que silencio y.… la pena que yo le tengo. ¡Ella ya no es, pues, mujer! ¿Qué será?"                            

                                                                                                    (Arguedas, 1964, p. 50)

Este fragmento refleja la profunda angustia y el sufrimiento de una mujer que, tras ser maltratada y despojada de su esencia por Don Bruno, se ve reducida a la nada. La voz del criado expresa su compasión hacia ella, sugiriendo que, aunque esté físicamente presente, su espíritu ha sido destruido. Aunque se han  logrado ciertos avances en la actualidad, aún queda mucho por hacer para proteger y dar voz a quienes sufren maltrato y violencia, evidenciado en la falta de empatía de muchas personas hacia estas víctimas. En este sentido, podemos interpretar que Arguedas intentó sintetizar una problemática que sigue vigente hoy en día: la violencia de género y la discriminación contra la mujer. Estas son realidades que continúan ocurriendo a diario, y a pesar de los avances sociales, persisten. Es fundamental actuar para devolver la dignidad y voz a quienes las padecen. Este fragmento también nos lleva a reflexionar sobre la responsabilidad de la sociedad y la comunidad frente a actos de violencia y discriminación contra la mujer. ¿Qué papel desempeñan estas colectividades? ¿Cómo podemos aumentar la conciencia sobre la violencia de género en nuestra sociedad? Estas preguntas nos invitan a pensar que no estamos solos en este desafío, sino que necesitamos  un grupo de apoyo que nos ayude a avanzar. Para lograrlo, es crucial fomentar la empatía e incluir la educación sobre este tema en los colegios, en los hogares y en la sociedad en general, para así erradicar esta situación.

Por otro lado, el autor Vargas Llosa (1981) señala que, en las obras de José M. Arguedas, la figura de la mujer es tanto idealizada como marginada, representada a menudo como virgen o prostituta. Llosa destaca la tensión entre esta idealización y la dura realidad que enfrentan muchas mujeres. Arguedas aborda la opresión y explotación que sufren, cuestionando las normas sociales que perpetúan estas injusticias. La representación de la mujer en su obra sirve como un punto de partida para reflexionar sobre el rol de género en la sociedad peruana y la necesidad de una representación más compleja y auténtica de la mujer. Esta revalorización en la literatura tiene el potencial de impactar profundamente en la forma en que las mujeres son percibidas y tratadas en la sociedad. Contribuye a una mayor conciencia social sobre las injusticias de género y la opresión, generando un ciclo positivo que beneficia a toda la sociedad, al transformar percepciones y fomentar una cultura más inclusiva y equitativa. A partir de lo anterior, nos surgen varias preguntas: ¿Qué desafíos pueden surgir al intentar revalorizar la representación de las mujeres en la literatura? ¿De qué manera puede la literatura influir en la percepción y trato de las mujeres en la sociedad? ¿Qué papel juega la conciencia social en la lucha contra las injusticias de género? La influencia de la literatura puede ser profunda. Las historias que leemos moldean nuestra percepción del mundo y de las personas, incluidas las mujeres. Una representación positiva y diversa de la mujer puede contribuir a cambiar actitudes y comportamientos, promoviendo la igualdad y el respeto. En este sentido, la conciencia social es crucial: la lucha contra las injusticias de género requiere un cambio colectivo de mentalidad, y la literatura se presenta como una poderosa herramienta para fomentar dicho cambio.

En este sentido, en el siguiente fragmento de Todas las sangres de José M. Arguedas, se muestra cómo el autor ilustra la avaricia del alcalde, quien se opone a que el pueblo indígena aprenda a leer. Los Aragón de Peralta y todo el vecindario de San Pedro se opusieron a la autorización para abrir la escuela en la comunidad:

-En eso nos diferenciamos de los indios. Si aprenden a leer, ¿qué no querrán hacer y pedir esos animales? _ dijo en un cabildo el propio alcalde.

-Los indios no deben tener escuela_ sentenció el viejo señor.

Y no se discutió más el asunto. La palabra de Aragón de Peralta se cumplía en el distrito.

                                                                                         (Arguedas, 1964, p. 59)

Este fragmento revela la postura del autor frente a la oposición a la escuela indígena, la cual se puede interpretar como una manifestación evidente de discriminación y miedo al cambio social. La negativa a educar a la comunidad indígena refleja una visión deshumanizante, que ve a los indígenas como inferiores y teme su empoderamiento. Si bien la situación ha evolucionado a lo largo del tiempo, es importante reconocer que el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas sigue siendo una tarea pendiente. A partir de este fragmento, podemos inferir que Arguedas está describiendo un acto claro de discriminación y prejuicios raciales. La negativa a ofrecer educación a la comunidad indígena refleja una mentalidad que, aunque más sutil hoy en día, persiste. Aunque la expresión abierta de racismo, como llamar "animales" a los indígenas, es menos común, la desigualdad en el acceso a la educación, la salud y las oportunidades económicas sigue afectando a una parte importante de la población. Así, la raíz del problema, la discriminación, continúa vigente y se manifiesta en diversas formas de exclusión social y económica. En este contexto, surgen preguntas clave: ¿Cómo se refleja hoy en día la discriminación contra las comunidades indígenas en relación con el acceso a la educación en Perú? ¿Qué acciones concretas podrían implementarse para garantizar un acceso equitativo a la educación para todas las comunidades, incluidas las indígenas? La discriminación contra las comunidades indígenas en el acceso a la educación se expresa hoy, entre otros factores, en la falta de recursos, la escasez de personal capacitado y las barreras culturales y lingüísticas.

En relación con esto, autores como Bermúdez, Bernedo, Salas y García (2023) sostienen que Arguedas abogaba por una educación inclusiva y diversa en Perú, que promoviera la armonía entre culturas, en lugar de imponer una sobre las demás. Su visión, influenciada por el “socialismo mágico” y ejemplificada en la metáfora de “Todas las sangres/ríos profundos”, buscaba integrar las diferencias en beneficio de la sociedad, aunque la educación de su época no alcanzó a materializar completamente esta visión. De igual manera, se resalta la relevancia de la visión de Arguedas, quien apostaba por una educación inclusiva que promoviera la convivencia y la armonía entre las diversas culturas del Perú, en lugar de imponer una cultura dominante sobre las demás. Para él, era fundamental que se respetara y valorara la riqueza cultural del país, especialmente la de los pueblos indígenas y rurales. En este sentido, podemos concluir que la visión de Arguedas sobre una educación inclusiva y diversa es esencial en el contexto peruano, ya que subraya la importancia de reconocer y valorar la diversidad cultural de las diferentes comunidades, especialmente las indígenas y rurales. Al promover una educación que fomente la convivencia y la armonía entre culturas, Arguedas se oponía a la imposición de una cultura dominante, lo cual es clave para promover el respeto y la comprensión mutua en una sociedad multicultural. A raíz de lo analizado, podemos plantearnos algunas preguntas: ¿Por qué Arguedas consideraba tan relevante la coexistencia y armonía entre las diversas culturas del Perú? ¿Qué proponía Arguedas para transformar el sistema educativo hacia una mayor inclusión cultural? ¿Cómo la educación actual en Perú ha cambiado o se ha acercado a la visión de Arguedas respecto a la diversidad cultural? José María Arguedas veía la coexistencia y armonía cultural como un pilar esencial para el desarrollo del Perú, entendiendo la diversidad como una verdadera riqueza. Para él, la opresión de las culturas indígenas no solo era injusta, sino que empobrecía al país al limitar su potencial creativo y social. Por ello, proponía un sistema educativo inclusivo que integrara las lenguas y tradiciones indígenas, promoviendo el respeto y la comprensión intercultural. Aunque en la actualidad existen políticas de educación intercultural bilingüe en Perú, aún persisten varios desafíos en su implementación. Sin embargo, la visión de Arguedas sigue siendo un referente fundamental para avanzar hacia una educación más inclusiva y equitativa.

Asimismo, en el siguiente fragmento de Todas las sangres de José M. Arguedas, se puede observar cómo el escritor refleja la determinación del varayok' mayor al restablecer las leyes que favorecen a los comuneros, quienes exigen un salario justo.

 El diálogo que sigue ilustra claramente este conflicto:

 -¿Qué castigo? _ pregunto el alcalde del distrito.

-La barra_ contesto Brañes.

-No se puede aplicar ese castigo a una autoridad, por más indígena que sea_ objeto un De la Torre.

-¿Quién se opondría? _ preguntó Brañes.

Nadie se atrevió o quiso objetar.

 -Se te colgará de la barra y también a tus regidores, veinticuatro horas. ¿Qué respondes_ preguntó el alcalde al varayok’ mayor. Toda esa frase la dijo en quechua.”

-Caballero alcalde, señores cabildos_contestó el varayok' con tranquilidad_La barra no importa. Los comuneros no han de venir por menos de dos soles, adelantados. Acuerdo de cabildo del común. Con tranquilidad iremos a la barra.                        

                                                                                                            (Arguedas, 1964, p. 67)

A través de este fragmento, Arguedas ilustra la postura firme del varayok' mayor al hacer respetar las leyes que protegen a los comuneros, quienes trabajaban por menos  de lo estipulado, e incluso, en muchos casos, de manera gratuita. Este tipo de explotación laboral sigue siendo una realidad en la actualidad, donde muchos empleadores pagan por debajo del salario mínimo, o bien no compensan las horas extras trabajadas. Este fenómeno puede interpretarse como un reflejo de la injusticia laboral que enfrentan gran parte de los trabajadores en la actualidad, quienes no reciben un salario justo ni beneficios adecuados. En este contexto, nos surgen varias preguntas: ¿Por qué es tan común recibir menos de lo que está estipulado por la ley, especialmente en la capital? ¿Qué impide que se haga algo por defender los derechos laborales? ¿Cuáles son las principales industrias donde se reporta la explotación laboral y qué factores contribuyen a ello? ¿Qué mecanismos legales existen para proteger a los trabajadores de la explotación, y de qué manera se aplican? Lo cierto es que, debido a que estas situaciones se han vuelto tan comunes, la población ha dejado de exigir y hacer valer sus derechos laborales, lo que contribuye aún más a la perpetuación de la injusticia.

En este sentido, autores como Gutiérrez (2024) argumentan que Arguedas utiliza a sus personajes para ilustrar cómo el trabajo forzado y las condiciones de vida inhumanas son herramientas de opresión que prolongan el dominio de los mistis. En  sus obras, queda claro que la explotación laboral está estrechamente ligada a la explotación cultural. Los mistis no solo controlan a los indígenas en el plano físico, sino que también intentan dominar sus tradiciones y costumbres. De esta manera, la  explotación laboral en el universo de Arguedas trasciende la mera imposición de trabajo excesivo; se convierte en un mecanismo de control que asegura que los indígenas permanezcan en un estado de servidumbre perpetua. En este sentido, el autor expone cómo el trabajo forzado y las condiciones inhumanas de vida no son simples injusticias sociales, sino estrategias deliberadas para reforzar el poder de los mistis sobre las comunidades indígenas. Esta dualidad de explotación sugiere que, además de controlar a los trabajadores, los mistis buscan erradicar las identidades culturales y tradiciones de los indígenas, lo que amplifica aún más la opresión. Este tipo de realidad es similar a la que se observa en la capital, donde los limeños ejercen autoridad sobre los provincianos. En consecuencia, nos parece positivo que Arguedas refleje en sus obras el trabajo forzado de los indígenas, ya que esta dinámica no solo tiene implicaciones económicas, sino también culturales. De hecho, tal como los mistis buscaban erradicar las tradiciones indígenas, en la actualidad también hay una tendencia a desvalorizar las identidades culturales de los provincianos en favor de una cultura limeña dominante. La explotación laboral sigue siendo un problema que ha persistido a lo largo de los años, avanzando a medida que las condiciones laborales no mejoran de manera sustancial. A raíz de esta situación, surgen nuevas preguntas: ¿Cómo influye la informalidad en la vulnerabilidad de los trabajadores frente a la explotación? ¿Por qué el trabajo de los provincianos es menos remunerado? ¿Qué impacto tiene la explotación laboral en la salud física y mental de los trabajadores? Es fundamental empezar a darle más importancia a la salud mental de los trabajadores, no solo al sistema monetario, ya que ambos factores ejercen un impacto significativo en su bienestar general. Así como el salario es un tema central, la salud mental del trabajador también juega un rol crucial, y ambos deben ser considerados para garantizar un entorno laboral justo y saludable.

En conclusión, José M. Arguedas mantiene su postura crítica frente a las grandes desigualdades y la discriminación que enfrentan los indígenas en el Perú en su novela Todas las sangres. A través de personajes que representan diferentes sectores sociales y el constante choque entre culturas, Arguedas muestra cómo la discriminación, las injusticias y la economía mantienen a las comunidades indígenas en una situación de desventaja, aunque estas, pese a todo, siguen demostrando una enorme fortaleza y dignidad. Tal como destaca Gutiérrez (1980), Arguedas no solo pone en evidencia las injusticias, sino que también refleja la esperanza y resistencia de la cultura indígena, señalando que el cambio en el Perú solo será posible si se valora su diversidad cultural. Así, la novela se convierte en una invitación a pensar en la necesidad de construir una sociedad más justa e inclusiva, que respete todas las culturas y combata la discriminación y injusticias. Todas las sangres, no solo denuncia las desigualdades sociales, sino que también propone una manera de superarlas para avanzar hacia un país con igualdad.


AUTORAS

GREYDI TISHA SELENA CRISPIN PAUCAR

SARA GUADALUPE ROJAS ROJAS

REFERENCIAS

Arguedas J.M (1964) Todas las sangres. Editorial Losada S.A. https://drive.google.com/file/d/1aOjjsNwZ7Qi540XCztkM7ZeFli91vXx/view?usp=sharing

Bermúdez, M. I. C., Bernedo, F. F., Salas, S. B., & García, W. H. (2023). Aportes y principios de interculturalidad aplicados al sistema educativo peruano a partir de la experiencia de José María Arguedas. Yachay-Revista Científico Cultural, 12(2), 127-137. doi:10.36881/yachay.v12i2.734

Gutiérrez, K.Q. (2024). La lucha por la identidad y la dignidad en las obras de José Maria Arguedas.             Revista                      kuskanchaq. 2(2),                 97-104. https://kuskanchaq.org/index.php/kuskanchaq/article/view/27

Gutiérrez, M. (1980). Estructura e ideologia de" Todas las sangres". Revista de Crítica Literaria Latinoamericana, 6(12), 139-176. https://doi.org/10.2307/4529972 Ortega, J. (1970). José María Arguedas. Revista iberoamericana, 36(70), 77- 86.

             https://www.liverpooluniversitypress.co.uk/doi/pdf/10.5195/reviberoamer.19 70.2401

Vargas Llosa, M. (1981). José María Arguedas: entre la ideología y la arcadia. Revista Iberoamericana,47(116,117),33-46.            https://www.liverpooluniversitypress.co.uk/doi/pdf/10.5195/reviberoamer.1981.3639