EFECTOS DEL DESCUIDO ALIMENTICIO INFANTIL

 Por: Dairis Amanda Dipaz Martinez

 https://orcid.org/0009-0004-0568-3223

Así como el combustible regular de un auto permite que un vehículo funcione   sin problemas alcanzando su máxima productividad, al colocarle un combustible irregular  o de baja calidad, el auto empezará a fallar. De la misma forma, cuando las familias peruanas desconocen el provecho  una buena alimentación saludable provoca alteraciones en la salud infantil. Es por ello que existe el desconocimiento de los beneficios de una buena alimentación entre las familias peruanas afectando gravemente la salud y desarrollo del niño . A continuación, analizaremos los buenos aportes de   una alimentación nutritiva y el impacto negativo de la malnutrición en la salud y desarrollo de los pequeños

        Según Coca (2019), menciona que una buena alimentación durante la infancia es fundamental para un progreso somático y cognitivo, pues en los primeros años, el niño experimenta un rápido aumento corporal y cerebral. Durante esta etapa, una dieta balanceada apoya la  formación de huesos saludables y estimula las conexiones cerebrales esenciales para el aprendizaje, memoria y atención. De esta manera, un consumo idóneo favorece un crecimiento y rendimiento académico apropiado.

        Por su parte Quistgaard y Zambrano (2023), indican que las vitaminas y minerales son primordiales para una dieta equilibrada. En primer lugar, el calcio está presente en productos lácteos y pescados, es indispensable para el desarrollo óseo. En segundo lugar, el hierro, proveniente de frutos secos y carnes, es importante para el traslado de oxigenación y la producción de hemoglobina. Por último, el zinc, que se encuentra principalmente en la carne roja, es necesario para el anabolismo muscular. (Palomino 2022)

        El primer autor en mención, infiere que los alimentos que proporcionan la energía y vitalidad contienen carbohidratos. Por un lado, los simples que están presentes en la chirimoya, plátano, naranja, granadilla y miel de abejas. Estos macronutrientes, como la fructosa y la glucosa, son fácilmente digeribles y se convierten rápidamente en energía, lo que los hace ideales para momentos en que el cuerpo necesita un impulso energético inmediato. Por el contrario, los glúcidos dobles como la sacarosa, maltosa y lactosa, son imprescindibles para una adecuada eficiencia del organismo, ya  que se descomponen durante la digestión, liberando azucares simples que el cuerpo utiliza como combustible. Se hallan en alimentos como la betarraga y la zanahoria. Para terminar, los polisacáridos, como el almidón, se encuentran en la cebada, choclo, sorgo, habas y tubérculos. De igual manera, las grasas son nutrientes que actúan como reservas de energía contribuyendo a la formación de tejidos, la composición de las paredes celulares y su secreción hormonal. Entre sus principales fuentes sobre grasas saludables se destacan los aceites vegetales, la palta, las aceitunas y los frutos secos.

  Como se sostuvo anteriormente, una adecuada nutrición es esencial para mantener la salud general y proteger al organismo de enfermedades, ya que proporciona los alimentos nutritivos básicos para el correcto desempeño del organismo. Para comenzar, los macronutrientes proteicos, son destacados no solo por su composición y restauración celular, sino también en su elaboración de hormonas y enzimas que controlan funciones vitales. Así mismo, ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, lo que facilita la lucha contra infecciones. Por lo tanto, las proteínas completas, presentes en el pollo, pescado, huevo y lácteos, son más fáciles de asimilar por el cuerpo debido a su composición de aminoácidos básicos. En cambio, las proteínas incompletas, se encuentran en legumbres secas como lentejas, garbanzos, habas y frijoles, también son valiosos, ya que aportan fibra y otros nutrientes requeridos que complementan una dieta balanceada

        Por otra parte, refiere que el deterioro de la salud está directamente vinculado con la malnutrición, ya que esta afecta tanto en el avance físico como cognitivo del niño. Cuando hay un consumo inadecuado, ya sea excesivo o insuficiente, de macronutrientes o micronutrientes, se generan alteraciones en los procesos de aprendizaje.

        Los infantes que sufren malnutrición por una sobrealimentación, ya sea por sobrepeso u obesidad, tienen un mayor riesgo a desarrollar afecciones no transmisibles como una alteración metabólica o cardiovascular, incluso desde etapas tempranas. Adicionalmente, pueden presentar dificultades cognitivas, dado que el incremento de la grasa intraperitoneal ocasiona una resistencia a la hormona liberadora de la glicemia y la hormona supresora del apetito, lo que genera inflamación cerebral comprometiendo la flexibilidad de las neuronas en áreas claves como la corteza prefrontal y el hipocampo, esto repercute en la capacidad de los niños para concentrarse, retener información y cultivar vínculos interpersonales. (Quistgaard y Zambrano 2023)

 

        Por el contrario, en una mala nutrición por deficiencia, la desnutrición crónica se refleja en el retraso del crecimiento en relación con la edad. En cambio, la inanición aguda se presenta cuando el peso es inferior al que se esperaría según su estatura, esta pérdida de peso puede deberse a una patología severa o contagiosa. Sin embargo, la deficiencia nutricional, ocurre cuando el infante no posee el porcentaje requerido de oligoelemento y se demuestra mayormente en quienes poseen una dieta repetitiva.

  

Conforme al segundo autor mencionado, la deficiencia nutricional afecta principalmente al cerebro, lo cual genera un bajo rendimiento escolar y limita el potencial estudiantil, así como la capacidad de cognición y aprendizaje. Especialmente, la anemia que impacta directamente el SNC al interferir en la generación de compuestos neuroquímicos, disminuyendo la formación de mielina. Esto, a su vez, desciende la agilidad de la transmisión neuronal y reduce la dimensión cerebral, empeorando el enriquecimiento intelectual del menor. Por lo tanto, el descontrol en los nutrientes, incide de manera directa en la adquisición neuropsicológica, provocando efectos adversos con el tiempo. (Coca 2019)

          Para finalizar, el desconocimiento de los beneficios de una buena alimentación entre las familias peruanas afecta gravemente la salud y desarrollo del niño, poniendo en riesgo el bienestar general infantil, si la deficiencia nutricional es severa ocasiona un aumento de peso favoreciendo el incremento de enfermedades no transmisibles como el desequilibrio metabólico y afecciones cardiovasculares o de manera insuficiente provocando una desnutrición crónica desencadenando un retraso del crecimiento y un bajo rendimiento académico.

 

                                     Referencias bibliográficas

Coca, M. (2017). Nivel de conocimientos de padres sobre alimentación infantil y estado nutricional de preescolares del colegio unión 2017 [Universidad San Ignacio de Loyola]. https://repositorio.usil.edu.pe/server/api/core/bitstreams/5693fee4-4a9c-4084-bed8-0e7e801180eb/content

Palomino, I. (2019). Nivel de conocimientos de cuidadores sobre alimentación infantil y estado nutricional de preescolares del colegio Getsemani, Comas, 2019. [Tesis de pregrado, Universidad Nacional Federico Villarreal]. Repositorio Institucional UNFV. https://repositorio.unfv.edu.pe/handle/20.500.13084/6369

Quistgaard, M. y Zambrano, S. (2023). Nivel de conocimiento de padres sobre alimentación saludable en relación con el estado nutricional de preescolares del Colegio Javier Heraud, Santa 2023. [Tesis de pregrado, Universidad privada Antenor Orrego]. https://repositorio.upao.edu.pe/bitstream/handle/20.500.12759/20432/REP_MARISELY.QUISTGAARD_STEPHANIE.ZAMBRANO_ALIMENTACION.SALUDABLE.pdf?sequence=1&isAllowed=y