Corruptos en Uniforme: El Im pa c t o de la Corrupción Policial en el Aumento del Crimen en el Callao

 Jazmin Juliette Chang Santamaria

https://orcid.org/0009-0001-4898-7938

La corrupción policial en el Callao es un fenómeno arraigado profundamente que ha desempeñado un papel crucial en el incremento de la delincuencia en la zona. La relación entre las fuerzas policiales y los grupos criminales ha minado la confianza de la sociedad, creando un clima de impunidad en el que la legalidad y la seguridad se ven seriamente comprometidas. En el año 2016, Callao fue el lugar donde se llevó a cabo una de las operaciones más relevantes en la batalla contra la corrupción policial. El operativo, denominado “Los Babys del Callao", reveló la implicación de múltiples oficiales de la Policía Nacional del Perú (PNP), corruptos que no solamente protegen a los traficantes de drogas locales, facilitando la llegada de cargamentos de sustancias ilícitas sin ser descubiertos, sino que también participaban en prácticas extorsivas dirigidas a empresarios, comerciantes y transportistas. Mediante intimidaciones y actos violentos, los integrantes de esta organización requerían dinero a cambio de "seguridad" o para evitar ser víctimas de investigaciones o acusaciones falsas. La investigación descubrió que dichos agentes de policía corruptos no operaban individualmente, sino que eran parte de un sistema coordinado en colaboración con grupos delictivos locales. La red empleaba datos internos para obstaculizar acciones policiales y judiciales en su contra, lo que les posibilitaría seguir con sus actividades ilegales sin preocupación de ser detenidos o enjuiciados. A pesar de la exitosa intervención y la detención de varias personas involucradas, el incidente demostró la importancia de llevar a cabo cambios estructurales para prevenir la reaparición de este tipo de organizaciones en el porvenir. Por lo que se puede asegurar que la corrupción policial genera el incremento de la criminalidad en el Callao. A continuación estableceremos argumentos y razones de peso para dar soporte a dicha aseveración

El Callao, un puerto relevante en Perú, ha sido históricamente un centro neurálgico de delincuencia, con dificultades que van desde el tráfico de drogas hasta el asesinato por encargo, y la corrupción en la policía solo ha empeorado esta situación. En primer lugar, el acto de corrupción por parte de la policía en el Callao impacta negativamente la confianza de los ciudadanos en las autoridades, lo cual crea condiciones favorables para el aumento de la delincuencia. Si la sociedad nota que los oficiales de policía participan en acciones corruptas, como el soborno, la extorsión o la protección a delincuentes, se genera un sentimiento extendido de falta de castigo. Las personas creen que no pueden confiar en las autoridades para solucionar los problemas de seguridad o protegerlos, lo cual resulta en una disminución considerable en las denuncias de crímenes y en la colaboración de los ciudadanos con la policía.

El miedo a represalias por parte de la propia policía, o la creencia de que las denuncias no llegarán a ninguna parte debido a la corrupción interna, paraliza a la comunidad. Esta inacción no sólo deja a los delincuentes impunes, sino que también les permite operar sin temor a ser arrestados o procesados. Esto crea un círculo vicioso en el que los delincuentes sienten que controlan las calles, mientras que los ciudadanos comunes y corrientes se sienten vulnerables. Los delincuentes, conscientes de que pueden sobornar a determinados agentes para evitar su detención o para obtener información privilegiada sobre sus operaciones, encuentran en la corrupción un mecanismo que facilita sus actividades.

Un estado de emergencia permite que el Estado adopte medidas excepcionales en situaciones críticas donde la seguridad pública se ve gravemente comprometida. Este tipo de intervención está previsto en la Constitución peruana y su implementación está justificada por el principio de "necesidad urgente". En el caso del Callao, el marco legal permitió la restricción temporal de algunos derechos civiles, como la libertad de tránsito y reunión, con el objetivo de controlar la situación delictiva y frenar el aumento de los delitos violentos. Habida cuenta de una serie de hechos que atentaron contra la vida y propiedad de las personas en la Provincia Constitucional del Callao, a solicitud de la población, la presión de las autoridades políticas y con la opinión de parte del Poder Legislativo, el Presidente de la República, como potestad otorgada por la Constitución Política del Perú, declaró el 4 de diciembre del año 2015 el Estado de Emergencia en la Provincia Constitucional del Callao (Malaver Odiás, 2017

Una de las medidas más importantes adoptadas fue la militarización de las calles y el despliegue de fuerzas armadas en zonas clave. Aunque la estrategia redujo temporalmente los delitos más visibles, como robos y asaltos, la presencia del ejército no abordó las causas fundamentales del problema, en particular la corrupción policial. Se pudo observar un aumento en la sensación de seguridad en algunas zonas del Callao debido a la mayor visibilidad de las fuerzas armadas. Sin embargo, este aumento en la percepción de seguridad no significó necesariamente una reducción real y duradera de la delincuencia. Ya que muchos vecinos han informado que el temor a la corrupción policial persiste, lo que crea una sensación constante de inseguridad. Hoy en día, la inseguridad es una de las principales características de varias sociedades modernas, porque vivimos en un mundo en el que la extensión de la violencia se ha desbordado hacia un clima generalizado de criminalidad. Si consideramos la inseguridad ciudadana como un problema público, esto puede definirse como “el temor a posibles agresiones, asaltos, secuestros, violaciones, de los cuales todos podemos ser víctimas”. (Comisión de Seguridad Ciudadana del Congreso de la República 2010

Por otra parte, desde el punto de vista de los organismos multilaterales, la concepción de la política pública de seguridad ciudadana debe dotar a la población de al menos 4 servicios que son esenciales: “La prevención de la violencia y el delito, el control y la persecución del delito, la rehabilitación y reinserción social, y la atención a las víctimas”. (Ministerio del Interior 2013, p. 15). En ese sentido, la corrupción es una barrera importante para el desarrollo económico y social del país. Lo que está pasando en nuestro país con los altos índices de inseguridad tiene diversas causas más allá del deficiente trabajo de las autoridades para capturar y poner tras las rejas a los delincuentes. Una de ellas es la corrupción en las instituciones del Estado, en todos los niveles, incluida la Policía Nacional, que así como tiene buenos elementos, hay también corruptos que a cambio de dinero sucio dejan libres o no atrapan a los hampones. Lo mismo pasa en el Ministerio Público, con los fiscales, y en el Poder Judicial, con los jueces. Entonces, si no limpiamos la casa separando a los corruptos, poco o nada se podrá hacer contra la delincuencia. (Ojo, 2024.

Así mismo, corrupción e impunidad contribuyen a la percepción de que el sistema de justicia del Callao es corrupto, hubo denuncias de venta de condenas, soborno a funcionarios judiciales y falsificación de pruebas. Este fenómeno no sólo preserva la impunidad, sino que también envía un mensaje claro a los ciudadanos: las prácticas corruptas no tienen consecuencias. Creando un entorno en el que los actores corruptos tienen total libertad de acción e impiden que las víctimas denuncien y busquen justicia. Uno de los casos más destacados involucra una red de corrupción en el municipio del departamento del Callao, donde varios funcionarios son acusados de aceptar sobornos ilegales a cambio de contratos públicos. El caso fue expuesto en los medios de comunicación y provocó indignación entre los ciudadanos. Colocando en la mira al menos siete autoridades regionales y municipales enfrentando investigaciones de presunta corrupción, según el registro de la Procuraduría: el gobernador regional, dos alcaldes distritales, un consejero, dos regidores provinciales y dos regidores distritales. (La Republica, 2024.

La Comisión de Justicia y Paz destacó la falta de coordinación entre diversas entidades gubernamentales y fuerzas de seguridad, lo que dificulta desarrollar un enfoque integral y efectivo. Sin un marco legal sólido y un compromiso constante por parte de las autoridades, las medidas de seguridad se vuelven ineficaces, lo que refuerza aún más la sensación de impunidad y desconfianza entre los ciudadanos que solo confían en acciones ad hoc. Estas reformas se centrarían en fortalecer el marco legal, mejorar la capacitación de las fuerzas de seguridad y establecer mecanismos de rendición de cuentas.

En conclusión, La corrupción policial es un factor determinante en el aumento de la criminalidad en el Callao. A pesar de las intervenciones, los niveles de criminalidad siguen siendo elevados, lo que subraya la necesidad de estrategias más eficientes. Algunas de las razones que sustentan esta afirmación son la pérdida de la ciudadanía en las autoridades debido a actos de corrupción, el miedo a las represalias por parte de la misma policía, si los ciudadanos entablan la denuncia. Asimismo, el fracaso del estado de emergencia, que no logró socavar la delincuencia, tampoco la militarización de las calles. De igual forma, la corrupción latente no solo en la PNP, sino en todas las instituciones del Estado. Las denuncias por venta de condenas, sobornos y falsificación de pruebas y la falta de coordinación entre las entidades gubernamentales. Una posible respuesta a esta situación, es el apoyo social que es esencial para crear un ambiente de confianza y cooperación entre las comunidades e instituciones locales. Los programas de prevención del delito, como las actividades recreativas y educativas para jóvenes, pueden desviar la atención del delito y promover un sentido de pertenencia. Promover espacios seguros y eventos comunitarios puede ayudar a reducir la violencia y promover la convivencia pacífica. En síntesis, Las políticas de corto plazo complementadas con planes estratégicos de largo plazo pueden lograr una mejora real y duradera en la seguridad en el Callao.

                                                   Referencia bibliográfica

Defensoría del Pueblo (2017). El Sistema Anticorrupción Peruano: diagnóstico y desafíos. Reporte La Corrupción en el Perú N°2. Repositorio Institucional UPN. https://hdl.handle.net/11537/35668 Malaver Odias, C. A. (2017). La declaratoria de emergencia y su impacto en la seguridad ciudadana, caso región policial Callao periodo 2015-2016. http://hdl.handle.net/20.500.12404/12006

Ojo. (2024).La cruda realidad: El problema de la corrupción. https://ojo.pe/columnistas/la-cruda-realidad-el-problema-de-la-corrupcion-noticia/ Informe Anual 2010 Sobre Seguridad Ciudadana 

El Legado Del Gobierno De Alan García: Un País Más Inseguro https://www2.congreso.gob.pe/sicr/cendocbib/con3_uibd.nsf/D27260924785CEA405 2578E90078E031/$FILE/Informe_Seguridad_Ciudadana_2010pdf.pd