VIOLENCIA DE GÉNERO: UNA REALIDAD QUE GOLPEA

Durante décadas, el movimiento por los derechos de la mujer ha tenido que luchar para que la violencia de género hacia las mujeres sea reconocida como un problema de derechos humanos, y no simplemente un tema privado que el Estado pueda ignorar (Naciones Unidas, s.f.). Sin embargo, es contradictorio que, a pesar de los avances legislativos, hoy en día muchas mujeres aún siguen siendo víctimas de violencia de género en su mayoría por parte de su pareja. Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud Familiar (ENDES) de 2022, en el Perú, el 55,7% de las mujeres de entre 15 a 49 años fueron víctimas de alguna forma de violencia psicológica y/o verbal, física o sexual por parte de sus esposos o compañeros. 

En este contexto, analizaremos cómo la violencia de género hacia las mujeres, por parte de su pareja, causa graves daños en su personalidad y conducta, inclusive puede ocasionar la muerte. Como se ilustra en nuestro objeto de estudio, un cortometraje titulado El orden de las cosas (2010) creado y realizado por los hermanos César Esteban Alenda y José Esteban Alenda. Nos interesa revelar escenas donde la conducta de la protagonista delata la estrecha relación que tiene la violencia con el perjuicio en su personalidad y su desarrollo psicosocial. Por añadidura, en una entrevista, César Esteban (2011), señaló que su objetivo al realizar el cortometraje fue "simbolizar lo que es la situación real de una mujer maltratada que, aunque tenga voz y pueda hablar es como si no la tuviera porque está anulada". 

Para empezar, en el cortometraje, se muestra un continuo contexto de simbolismo donde principalmente destacan los comportamientos de violencia psicológica por parte de Marcos, el esposo, a Julia, la joven protagonista, también de violencia física representada por el cinturón que se le ha perdido a Marcos y los hematomas en el cuerpo de Julia. Durante, El orden de las cosas, esta última no vocaliza ninguna palabra, revelando una falta de comunicación por el miedo a expresarse y ser violentada.

También, se muestra desnuda y dentro de una bañera, representando la vulnerabilidad. Estas dos interpretaciones mencionadas vendrían a ser ejemplos del daño que atraviesa la salud mental de la protagonista. En esa misma línea, la psicoterapeuta Patricia Ríos (2024), demuestra que las víctimas "son personas que presentan una personalidad muy dañada, manifiestan gran inseguridad, un pobre autoconcepto, cambios en el estado de ánimo, y un alto nivel de desconfianza. Algunas suelen manifestar síntomas de depresión, ansiedad, ideas e incluso intentos de suicidio", lo que nos evidencia que, en las afectadas, la mayoría de las secuelas que presentan tienen abierta relación con los trastornos emocionales, provocando en ellas un deterioro progresivo que alteran sus conductas y su personalidad condicionando la evolución en la mujer. 

Asimismo, en El orden de las cosas, se refleja desde primera instancia el desgaste mental postraumático por el que Julia ha pasado, debido al patrón de violencia en el que se encuentra, la cual ha ido aumentando durante el tiempo de relación con su esposo. Como se evidencia en la escena donde Julia se encuentra en la bañera ocultando con sus brazos hematomas de golpes, a lo que Marcos le dice: ¿No seguirás enfadada? No seas así, dime si has visto mi cinturón. Entonces, él se sienta en la esquina de la bañera, y recoge el anillo de matrimonio donde se leía: "Te cuidaré siempre". Marcos, le coloca el anillo a Julia, y ella lo recibe sin mostrar ninguna expresión con la mirada perdida, a lo que él añade: "No te olvides nunca" (AlendaBros, 2013, 01m27s); y también en la escena donde Marcos le arrebata el teléfono a Julia y le dice por llamada a su hijo: ¡Lo que tengas que decirle a ella, me lo dices a y punto! (AlendaBros, 2013, 09m04s). De los fragmentos expuestos, podemos deducir que la violencia de género se esconde en pequeños actos cotidianos de continuo control siendo perjudiciales para la víctima por la coerción que le genera, esto sujeto al rol autoritario que ejerce el hombre, generando un resabio producto de la dependencia emocional de las afectadas. En suma, según la ENDES (2020), "entre las formas de violencia, destaca la violencia psicológica y/o verbal (50,1%), que es la agresión a través de palabras, injurias, calumnias, gritos, insultos, desprecios, burlas, ironías, situaciones de control, humillaciones, amenazas y otras acciones para minar su autoestima". Por consiguiente, las víctimas se ven totalmente perjudicadas al permitir que en varias ocasiones inconscientemente, se incrementen estos actos de violencia psicológica, atrapadas en relaciones abusivas donde la esperanza de cambio parece cada vez más lejana.  

De igual importancia, en escenas del cortometraje, se evidencia la normalización de la violencia de género por parte de aquellas mujeres que viven violentadas hasta tal punto que su sumisión se convierte en resignación. Ante ello, se observa una escena donde el esposo deja entrar a sus hermanos con sus cuñadas a casa, y ellos se enfadan al enterarse que Julia aún mantiene escondido el cinturón, a lo que uno dice mirando a Marcos «Te falta mano dura». Entonces, una cuñada logra acercarse a Julia para decirle «¿a qué viene ese empeño?, si al final es peor» Mientras se quita las gafas oscuras dejando ver los hematomas que escondía (AlendaBros, 2013, 10m43s). Se infiere de esta escena que la incitación, de parte de la cuñada, a seguir siendo violentada es resultado del daño psicológico que acarrea, condicionando la conducta de las mujeres afectadas, llevándolas a vivir en constante miedo, lo cual

modifica su vida cotidiana para evitar más violencia. 

 

Por otra parte, las conductas que alimentan el patrón de violencia como la falta de comunicación, la inseguridad, el miedo en las víctimas, dificulta su liberación. Por lo cual, los motivos más habituales que tienen las víctimas para no denunciar a sus agresores, según la ENDES (2022), "el 44,1% indicó que no era necesario, un 17% por vergüenza, 11% por no conocer servicios de apoyo, 8,5% por miedo a ser agredida nuevamente".  

En otros términos, si no se halla ayuda o una intervención temprana, puede llevar a consecuencias devastadoras, incluyendo la muerte de las víctimas. Esto se muestra en la escena final, donde se observa a Julia caminando descalza por la playa, en la cual se ven varias bañeras oscuras y blancas reposando en la orilla (AlendaBros, 2013,18m30s), lo que nos demuestra el viaje emocional y físico de Julia desde la opresión y el abuso, hasta su propia liberación después de haber sido violentada por su pareja durante casi toda su existencia. También, las bañeras oscuras representan un final distinto para otras mujeres, que a diferencia de Julia, sus parejas terminaron con su vida.

 

En síntesis, la cruda realidad en la que se desenvuelve la violencia de género en El orden de las cosas se ve simbolizada en escenas de dominación por parte de Marcos, el cónyuge. En estas, no se observan ninguna agresión, pero se muestran los hematomas en el cuerpo de Julia como prueba de los maltratos que ha vivido anteriormente la protagonista, también nos revela la brutalidad y la persistencia de la violencia de género, que no solo dejan marcas en la piel, sino que las marcas en el alma perduran a través del tiempo. Además, vemos en esas escenas que en lo habitual la violencia de género se disfraza con acciones repetitivas de agresión que van aumentando desde las vejaciones verbales hasta las agresiones físicas. Según un artículo de la ONU (2020), se evidencia que:

 

"Alrededor de un tercio de las mujeres en todo el mundo han sufrido violencia física y / o sexual por parte de sus parejas; y el 18% ha experimentado este tipo de violencia en los últimos 12 meses. En los casos más extremos, la violencia contra la mujer es letal: a nivel mundial, se estima que 137 mujeres son asesinadas diariamente por su pareja o un miembro de la familia".

 

Como se registra en estas estadísticas, muchas mujeres son víctimas de la violencia de género, por parte de sus parejas, al igual que Julia, cuya historia en carne propia da testimonio de las graves consecuencias psicológicas de personalidad y desarrollo conductual, representando la lucha diaria de su propia supervivencia, al permanecer en peligro constante de ser víctima de homicidio. El orden de las cosas nos invita a reflexionar sobre el cruel contexto en el que actualmente muchas mujeres, víctimas de violencia, viven a diario en silencio. Esto es consecuencia de la esperanza perdida y del escaso avance en la sociedad hacia un mundo sin violencia de género.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

 

 

AlendaBros. (13 de febrero de 2013). EL ORDEN DE LAS COSAS - Corto contra la violencia de género [Archivo de vídeo]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=hfGsrMBsX1Q

 

Naciones          Unidas.          (s.f.).         Violencia          de          género         contra            mujeres        y                 niñas. https://www.ohchr.org/es/women/gender-based-violence-against-women-and-girls


Los hermanos Esteban Alenda cambian "el orden de las cosas" en la pantalla. (2011, febrero 1). Ameco Press.           https://amecopress.net/Los-hermanos-Esteban-Alenda-cambian-el-orden-de-las-cosas-

en-la-pantalla

 

 

Regader B. (2016, febrero 10). Entrevista con una psicóloga experta en violencia de género. https://psicologiaymente.com/entrevistas/entrevista-psicologa-experta-violencia-genero

 

Instituto Nacional de Estadística e Informática. (2020).     Violencia contra la mujer, niñas y niños. https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales/Est/Lib1795/pdf/cap01

1.pdf

 

 

Instituto Nacional de Estadística e Informática. (2023). El 35,6% de mujeres de entre 15 y 49 años ha sido víctima de violencia familiar en los últimos 12 meses. https://m.inei.gob.pe/prensa/noticias/el- 356-de-mujeres-de-entre-15-y-49-anos-ha-sido-victima-de-violencia-familiar-en-los-ultimos-12- meses-14657/

 

United Nations. (2020). El avance de las mujeres hacia la igualdad de género se estanca | Naciones Unidas. https://www.un.org/es/desa/women-report-2020