Una mirada crítica a 'El Gato Negro' de Poe: horror y moralidad

Edgar Allan Poe, reconocido mundialmente por sus relatos cortos que fusionan el Romanticismo y la novela gótica, ha dejado un legado literario impactante y algunos de sus títulos más representativos incluyen El gato negro, Los crímenes de la calle Morgue, El cuervo y La caída de la Casa Usher. Su narrativa se distingue por explorar la dualidad de la existencia, donde la revelación de una personalidad se entrelaza con la presencia de otro yo, lo que sugiere la presencia de múltiples perspectivas y facetas en sus personajes. Una muestra de esto se aprecia en su cuento "El gato negro" donde el protagonista enfrenta cambios de personalidad debido a los efectos del alcohol y la lucha interna de su moral y sus deseos más oscuros. A continuación, explicaremos sobre los tres principales temas que consideramos aborda este famoso cuento.

 Primeramente, el cuento explora la profunda oscuridad interna del protagonista, quien se encuentra completamente desconectado de sí mismo debido a los efectos del alcohol, lo cual lo lleva a cometer un acto de crueldad hacia su gato: Le vacía la cuenca de uno de sus ojos con un cortaplumas. Esto refleja la brutalidad que puede surgir cuando la adicción toma el control y la falta de piedad hacia su mascota demuestra la deshumanización que acompaña al abuso de alcohol por parte del protagonista. "En aquel instante dejé de conocerme. Pareció como si, de pronto, mi alma original hubiese abandonado mi cuerpo, y una ruindad super demoníaca, saturada de ginebra, se filtró en cada una de las fibras de mi ser. Del bolsillo de mi chaleco saqué un cortaplumas, lo abrí, cogí al pobre animal por la garganta y, deliberadamente, le vacié un ojo… Me cubre el rubor, me abrasa, me estremezco al escribir esta abominable atrocidad." (Poe, 1843, pg. 105). Como se presenta en el fragmento citado, es evidente el remordimiento del protagonista por sus acciones, que a pesar de hallarse sucumbido por los efectos del alcohol, aún conserva un sentido de moralidad que lo atormenta tras cometer tal crimen ya que dicho reconocimiento de su comportamiento atroz sugiere una lucha interna entre sus acciones impulsivas y sus valores subyacentes, destacando la distancia entre quien es y en quién teme convertirse debido a su adicción. Al enfocarse en el tema propuesto, que es el remordimiento, el psicoanalista Sigmund Freud, define esto como un sentimiento de culpa por transgredir normas morales internalizadas en el superyó. Este malestar emocional puede surgir cuando una persona se aleja de estos valores (Freud, 1981), como lo experimenta el protagonista tras su acto de violencia hacia el animal ya que su angustia refleja la lucha entre su conciencia y sus impulsos destructivos, lo cual destaca los efectos devastadores del alcoholismo en la moralidad y la identidad personal.

En segundo lugar, el autor ahonda sobre la coexistencia de aspectos morales y tentaciones perversas dentro de la naturaleza humana, que profundiza en la acción de lo correcto y la tentación de lo incorrecto así mismo expone sobre cómo incluso aquellos con una sólida convicción moral a menudo sucumben a impulsos perversos, debido simplemente a la conciencia de las normas sociales o éticas. Finalmente, sugiere que la perversidad puede residir como un impulso primordial arraigado en el corazón humano, que desafía la racionalidad y el juicio recto. "No obstante, tan seguro como que existe mi alma, creo que la perversidad es uno de los primitivos impulsos del corazón humano, una de esas indivisibles primeras facultades o sentimientos que dirigen el carácter del hombre… ¿Quién no se ha sorprendido numerosas veces cometiendo una acción necia o vil, por la única razón de que sabía que no debía cometerla? ¿No tenemos una constante inclinación, pese a lo excelente de nuestro juicio, a violar lo que es la ley, simplemente porque comprendemos que es la Ley?" (Poe, 1843, pg. 105). En el fragmento anteriormente citado, el autor destaca la constante duda que el protagonista posee entre lo que está bien y sus instintos más oscuros, ya que plantea interrogantes sobre la cruel sorpresa de una acción tan despreciable o el resultado del entendimiento de las leyes de la sociedad para así otorgar que se reflexione sobre estas dos perspectivas. Cuando nos enfrentamos a la complejidad de la moralidad y la ética, es frecuente experimentar la tentación de transgredir lo que sabemos que es correcto, a pesar de contar con un juicio sólido. En este contexto, la postura del filósofo Tomas M. Scanlon sobre el concepto de la moral individual añade una dimensión significativa a la duda al referirse a los estándares morales que se aplican a los individuos. A continuación, Scanlon sugiere que no solo determinan la permisibilidad y la reprochabilidad de acciones individuales, sino que también influyen en nuestras conclusiones sobre los valores morales y la mejor forma de vivir (Scanlon, 2014). Esto amplía aún más la discusión sobre cómo nuestras acciones y decisiones están moldeadas por normas tanto internas como externas, eso quiere decir que cada acción que hace uno siempre está siendo evaluada por las reglas de la sociedad como el de uno mismo. 

Finalmente, Edgar Allan Poe sumerge al lector en la compleja intersección de la culpa y la responsabilidad de las acciones del protagonista a través de sus vivencias, como lo son encontrar el cuerpo putrefacto de su mujer oculto en la pared y el gato tuerto que lo observa, por lo que sugieren una atmósfera cargada de intriga y misterio. Así mismo, la percepción del protagonista nos revela como el gato lo instigó a cometer un acto atroz contra su amada, también la profundidad de su confusión y tendencia a buscar un chivo expiatorio externo para justificar sus acciones. "El cadáver, muy desfigurado ya y cubierto de sangre coagulada, apareció, rígido, a los ojos de los circunstantes. Sobre su cabeza, con las rojas fauces dilatadas y llameando el único ojo, se posaba el odioso animal cuya astucia me llevó al asesinato y cuya reveladora voz me entregaba al verdugo. Yo había emparedado al monstruo en la tumba." (Poe, 1843, pg. 105). El fragmento anterior nos muestra la revelación final de que el protagonista fue quien dejó al gato dentro de la pared, lo que añade una capa de ironía y autoacusación. Por lo tanto, la contradicción entre la percepción inicial del protagonista junto con la verdad subyacente resalta la complejidad de la psicología humana como a su vez la capacidad de autoengaño, que a menudo se manifiesta en situaciones de culpa y remordimiento como un tipo de defensa para proteger su autoimagen y autoestima. En cuanto el tema central: El asesinato, el psicólogo Oscar Mimenza lo define como uno de los crímenes más graves que puede cometer el ser humano y como ha perdurado desde la prehistoria hasta la actualidad, muestra una faceta oscura y persistente de la humanidad que trasciende épocas y culturas. Esto invita a explorar la complejidad de la moral y la ética en el comportamiento humano, subrayando la importancia de comprender la naturaleza de nuestras acciones además de la responsabilidad que conllevan (Castillero, 2017). Esta cita nos narra una breve conclusión sobre el asesinato y como este crimen, que viene desde muchos años atrás ha sido cometido desde los orígenes del ser humano, también nos cuenta la dificultad que tienen muchas veces en sus comportamientos, para poder controlar sus emociones y así evitar lidiar con esto. 

En conclusión, la lectura de Edgar Allan Poe, especialmente el cuento "El gato negro", resulta de sumo interés e importancia para comprender la problemática psicológica y moral que enfrentan individuos en situaciones extremas, como las descritas en el cuento: El asesinato que el protagonista llevo a cabo contra su esposa, la tortura a su mascota y la violencia provocada por el alcohol. Además, esta obra posee un valor literario significativo debido a los rasgos precisos y concisos de la escritura de nuestro célebre Poe. Por tanto, queda en ustedes, apreciados lectores, seguir descubriendo el valor de este cuento representativo de la literatura gótica estadounidense. 

Referencias: 
• Zapata, E. (2016). Biblioteca Digital de la Universidad de Antioquia. Culpabilidad y Remordimiento. Recuperado de https://bibliotecadigital.udea.edu.co/bitstream/10495/7938/1/ZapataErika_2016_CulpabilidadR emordimientoModos.pdf
 • Scanlon, T. M. (2014). La moral individual y la moral de las instituciones. Harvard University. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7848309 
• Castillero, O. (2017). El perfil psicológico de un asesino. Recuperado de https://psiquiatria.com/adicciones/el-perfil-psicologico-del-asesino