Ser superhombre también es asumir las consecuencias
Una de las figuras más influyentes de la literatura del siglo XIX, novelista y figura central del realismo ruso fue Fiódor Mijáilovich Dostoyevski. Nacido en Moscú en 1821 y fallecido en Petersburgo en 1881. Su vida estuvo marcada por la adicción al juego y la epilepsia, así como por una serie de turbulentas historias de amor y su paso por la cárcel. Dostoievski convirtió todas estas experiencias en materia para sus novelas, en las que reflejó como nadie las luces y sombras del alma humana. Sus obras realistas, preocupadas por el análisis psicológico de las emociones humanas, le otorgaron una influencia muy poderosa tanto en los escritores del siglo XIX como en los del XX. Su legado refleja el realismo literario, tanto en aspectos ideológicos como formales, en tanto, el realismo psicológico ruso se distingue por su contenido social y la inclinación por mostrar el dolor humano. La obra más importante de Dostoievski fue crimen y castigo. Fue publicada en doce partes en diciembre de 1866 en la revista El mensajero ruso, para ser publicada después como novela. Esta narra la vida de Rodión Raskólnikov, un estudiante que se ve obligado a dejar sus estudios por la miseria en la que se ve envuelto, a pesar de los esfuerzos realizados por su familia, la historia del asesinato cometido y su arrepentimiento.Como tramas secundarias, aparecen la historia de vida y dolor de la familia Marmeladov y la vida de Dunia, la hermana de Raskólnikov. Durante muchos años esta obra ha causado distintos puntos de vista entre los críticos, Ramirez (2020) menciona que el libro empuja a la escritura: “las cabezas de los personajes se abren en canal, uno entra… y ya no puede salir. En los dilemas de Raskolnikov están la ansiedad, la depresión, el amor, la muerte, el odio…” (p.12) Al respecto coincidimos con el autor ya que sus obras son tan profundas, en especial crimen y castigo ya que su protagonista representa a aquellos que creen que pueden huir de las consecuencias de sus actos y justificar sus actos por un bien común mayor así sean malos. Por ello, en este ensayo, el propósito es concientizar a los jóvenes sobre la importancia de asumir las consecuencias de sus propios actos. A continuación, presentaremos los argumentos que sostienen nuestra postura.
Como primer tema importante tenemos la forma en la que aborda el tema de cómo existen coincidencias para hacer lo que pensamos, como si el mismo mundo estuviera de acuerdo con nosotros, ya sea algo bueno o malo. Cómo ejemplo tenemos el siguiente fragmento:
[...]Pero ¿Por qué daba la coincidencia de que escuchaba esa conversación y esas ideas cuando en su propia mente acababan de germinar… justo esas mismas ideas? ¿y por qué, precisamente al salir de casa de la vieja con el germen de esa idea, tropezaba con gente que hablaba de ella?... Andando el tiempo, siempre le pareció extraña esa coincidencia, y la conversación insignificante escuchada en la taberna… ejerció un tremendo influjo sobre el desarrollo de las cosas, como si en efecto se tratara de una predestinación, de una sugerencia…
(Dostoievski, 2016, p.140)
Este fragmento de la obra retrata un tema de coincidencia y predestinación con su efecto en el desarrollo de los eventos, subrayando un sentido de fatalidad o destino en la trama.
Dostoievski utiliza el concepto de "coincidencia" para sugerir una conexión más profunda entre el pensamiento interno del personaje y el mundo exterior. Esta no es solo una simple coincidencia, sino una que lleva consigo un peso significativo donde los hombres superiores pueden cometer impunemente determinados delitos por un fin elevado. “Esto coloca a Rodia en la dimensión nietzscheana más allá del bien y del mal, enfatizando la evocación de Napoleón, prototipo del super—hombre, encarnación de una idea abstracta que penetra en lo concreto del mundo para reconfigurarlo” (Faro, 2017, pág. 5). De este modo, el autor nos hace reflexionar si las acciones que nosotros consideramos correctas nos hacen creer que somos el “Super hombre”
en el momento en el que se nos presenta la situación y cómo estas acciones nos pueden traer consecuencias tanto emocionales como físicamente. Al representarlo en una obra literaria,
¿estaría permitido realizar acciones que creamos correctas sin pensar en la justicia y lo que está permitido? ¿O es que mientras traiga más consecuencias positivas que negativas podemos hacerlo? ¿Existirían consecuencias sobre nuestros actos? Frente a estos cuestionamientos, considero que no todo lo que hacemos es correcto, deberíamos ponernos en el lugar de otra persona y pensar en más posibles soluciones o consultar antes de hacer algo que creamos correcto cuando no lo es, así nos traiga más consecuencias positivas que negativas. Y claro que existen consecuencias sobre nuestros actos, algunos buenos y otros malos, pero tarde o temprano debemos hacernos responsable de ellos.
Otro tema importante del libro Crimen y castigo de Fiodor Dostoievski, es la forma en la que aborda el tema de como tarde o temprano saldrán a la luz las consecuencias de tus actos y que es importante asumirlas para vivir con la conciencia limpia y tranquila.
Como ejemplo tenemos el siguiente fragmento:
Oiga, Porfirio Petrovich – dijo al fin-; usted ha confesado que no tiene contra mi más que indicios psicológicos y, sin embargo, aspira a la evidencia matemática. ¿Y si estuviera equivocado?
-No, Rodion Romanovitch, no estoy equivocado. Tengo una prueba. La obtuve el otro día como si el cielo me la hubiera enviado.
- ¿Qué prueba?
-No se lo diré, Rodion Romanovitch. De todas formas, no tengo derecho a contemporizar. Mandaré a detenerle. Reflexione. No me importa la resolución que usted pueda tomar
ahora. Le he hablado en interés de usted. Le juro que le conviene seguir mis consejos. Raskolnikof sonrió sarcástico.
- Sus palabras son ridículas e incluso imprudentes. Aun suponiendo que yo fuera culpable, cosa que no admito de ningún modo, ¿para qué quiere usted que vaya a presentarme a la justicia? ¿No dice usted que la estancia en la cárcel sería un descanso para mí?
(Dostoievski, 2016, pág. 180)
Este fragmento de la obra Crimen y castigo retrata cómo los rasgos psicológicos y el comportamiento pueden poner en evidencia o convertir a una persona en sospechosa, en este caso de un crimen. Rodion se niega a aceptar su responsabilidad en el crimen cometido, ya que Porfirio solo tiene indicios psicológicos, los cuales no son suficientes. Este acusado se siente dueño de su verdad y la razón, burlándose de Porfirio insinuando que este se puede estar equivocando. […] a Dostoievski no le interesa el criminal, sino el pecador. Para la justicia es un doble asesinato y tiene que castigar al culpable, para el escritor lo que cuenta es el hecho de que el criminal acepte su sentencia para redimirse... (Pujol. C, 1998, pág. 15). De este modo, el autor utiliza el diálogo para demostrar que con un comportamiento inusual se puede comenzar a sospechar en alguien e iniciar las investigaciones necesarias. Al representarlo en una obra literaria, ¿deberíamos confiar únicamente en evidencias concretas o considerar también aspectos psicológicos y sociales al juzgar a una persona? ¿Asumir las consecuencias y entregarse ayuda a liberar la conciencia? Frente a estos cuestionamientos, considero que el autor en la escena plantea la tensión entre la justicia basada en pruebas y la justicia percibida, invitándonos a reflexionar sobre cómo abordamos la verdad y la moralidad en nuestras decisiones legales y
sociales. Y sí, es importante asumir las consecuencias; en este caso, lo que el criminal tiene que hacer es entregarse para así poder liberar su conciencia y estar tranquilo sabiendo que está asumiendo las consecuencias de sus actos.
En tercer lugar, tenemos la forma en la que aborda el tema de justificar las acciones y compararlo con otras personas, en este caso napoleón, considerándose un super hombre por preferir el bien mayor sobre el menor.
Como ejemplo tenemos el siguiente fragmento:
Raskolnikof la miró amargamente.
—Bueno, al fin y al cabo, ¡qué importa! —exclamó, decidido a hablar
—He aquí cómo ocurrieron las cosas. Yo quería ser un Napoleón: por eso maté. ¿Comprendes?
—No —murmuró Sonia, ingenua y tímidamente—. Pero no importa:
habla, habla. —Y añadió, suplicante—: Haré un esfuerzo y comprenderé, lo comprenderé todo.
—¿Lo comprenderás? ¿Estás segura? Bien, ya veremos. Hizo una larga pausa para ordenar sus ideas.
—He aquí el asunto. Un día me planteé la cuestión siguiente: «¿Qué habría ocurrido si Napoleón se hubiese encontrado en mi lugar y no hubiera tenido, para tomar impulso en el principio de su carrera, ni Tolón, ni Egipto, ni el paso de los Alpes por el Mont Blanc, sino que, en vez de todas estas brillantes hazañas, sólo hubiera dispuesto de una detestable y vieja usurera, a la que tendría que matar para robarle el dinero…, en provecho de su carrera, entiéndase? ¿Se habría decidido a matarla no teniendo otra alternativa? ¿No se habría detenido al considerar lo poco que este acto tenía de heroico y
lo mucho que ofrecía de criminal…?» Te confieso que estuve mucho tiempo torturándome el cerebro con estas preguntas, y me sentí avergonzado cuando comprendí repentinamente que no sólo no se habría detenido, sino que ni siquiera le habría pasado por el pensamiento la idea de que esta acción pudiera ser poco heroica. Ni siquiera habría comprendido que se pudiera vacilar. Por poco que hubiera sido su convencimiento de que ésta era para él la única salida, habría matado sin el menor escrúpulo. ¿Por qué había de tenerlo yo? Y maté, siguiendo su ejemplo…He aquí exactamente lo que sucedió. Te parece esto irrisorio, ¿verdad? Sí, te lo parece. Y lo más irrisorio es que las cosas ocurrieron exactamente así.
(Dostoievski, 2016, pág. 195)
Este fragmento de la obra Crimen y castigo retrata cómo las ideologías o pensamientos pueden llevarnos a cometer crímenes creyendo que estamos del lado de lo correcto. En el diálogo entre Raskolnikof y Sonia, Ródion se confiesa, contándole cómo cometió el crimen, el motivo que lo impulsó a realizarlo y que, en su razón, lo que cometió no fue un crimen. "Dostoievski concibió Crimen y castigo como una advertencia dirigida a los jóvenes intelectuales de la generación de los sesenta acerca de los peligros que comportaba una racionalidad utilitarista llevada hasta el extremo y olvidada de la espontaneidad del sentimiento" (Rivera, 2014, pág. 58). De este modo, el autor utiliza el diálogo para demostrar que el crimen que cometió Raskolnikof fue en su pensamiento lo que hubiera hecho Napoleón en su lugar, dando pie a la teoría del superhombre de sus tiempos, ya que él considera correcta la acción de matar porque piensa que así termina con el mal de la vieja usurera. Al representarlo en una obra literaria, ¿cuál es el equilibrio entre perseguir nuestros sueños y mantener nuestra integridad moral? ¿Es válido justificar acciones inmorales por un supuesto bien mayor, o debemos siempre considerar las consecuencias de nuestros actos sobre los demás y sobre nosotros mismos? Frente a estos cuestionamientos, considero que la escena plantea la tensión entre la ambición personal y la ética, invitándonos a reflexionar sobre cómo nuestras decisiones impactan en nuestra conciencia y en la sociedad. Aceptar las consecuencias de nuestros actos y actuar con integridad es fundamental para vivir en armonía con nosotros mismos y con los demás. También considero que es inválido justificar acciones inmorales que van en contra de la justicia, ya que para eso existen las leyes, para darnos las merecidas consecuencias de las acciones que realizamos.
En conclusión, los tres fragmentos analizados de la obra "Crimen y castigo" de Fiodor Dostoievski revelan profundas reflexiones sobre la moralidad, la culpa y las consecuencias de nuestras acciones. En el primero, se exploran las coincidencias y la predestinación, cuestionando la justificación de actos basados en ideas superiores. En el segundo, se aborda la confrontación entre pruebas concretas y aspectos psicológicos al enfrentar la responsabilidad por crímenes cometidos. En el tercero, se examina la idea del "superhombre" y cómo las ideologías pueden llevar a la justificación de acciones inmorales. Estos fragmentos no solo ilustran los conflictos internos de los personajes, sino que también invitan a considerar cómo nuestras decisiones afectan nuestra conciencia y la sociedad en su conjunto. Como diría Jiménez (2003), Dostoievski comprende la psicología social de forma diferente a sus antecesores y contemporáneos, pues estudia la influencia que ejerce la sociedad sobre el individuo desde un punto de vista original. Al respecto, nosotros coincidimos ya que Dostoievski escribía basándose a las acciones humanas. Finalmente, esta obra es muy recomendable porque despierta una profunda reflexión sobre la ética y la responsabilidad moral, destacando la habilidad de Dostoievski para explorar los dilemas universales a través de la literatura.
Referencias:
Dostoievsky, F. (2016). Crimen y castigo. Editorial Cátedra.
Faro, Giorgio. (2017). La confesión de un criminal: tres éticas rivales en Crimen y Castigo” Tábano, (13), 5-7 https://repositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/4647/1/confesion-
criminal-tres-eticas-rivales.pdf
Hita Jiménez, J. Antonio. (2003) Nueva visión de la obra de Dostoievski, Editorial Universidad de Granada (17), 7-8 https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/24157/X_TD_FA-
PROV6.pdf?sequence=1&isAllowed=
Pujol, C. (2015) El Mal como problema político: el “paradigma Dostoievski” y el nacimiento de la distopía. Journal De Ciencias Sociales, (5), 3-4. https://doi.org/10.18682/jcs.v0i6.528
Ramírez, Daniel (2020). Crimen sin castigo, Editorial El español (1) 1-2 https://www.elespanol.com/opinion/20201117/crimen-sin-castigo/536576339_13.html
Rivera León, L. (2019). Dostoievsky: del héroe romántico al héroe de nuestros tiempos, o de la imposibilidad de ser Napoleón. Revista Estudios Culturales, (6), 49-57. http://castiguito.com