Reflexiones sobre la Piel del Dolor: Justicia, Control y Venganza en La piel que habito

 

Pablo Almodóvar es un reconocido director de cine español. Nació en 1949 en Calzada de Calatrava, Ciudad Real, España. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos a lo largo de su carrera, incluyendo dos premios Óscar, varios Goya y el Premio Princesa de Asturias de las Artes. Es conocido por su estilo característico que combina elementos del drama, la comedia y el melodrama, con temas relacionados con la sexualidad, la identidad y la sociedad española. Una de las películas en las que estas características se ven reflejadas es en La piel que habito, y producida por El Deseo en Madrid (España), fue ganadora de un BAFTA como mejor película extranjera (2011). La película sigue la historia del Dr. Robert Ledgard, un cirujano plástico que está desarrollando una nueva piel humana resistente a quemaduras y agresiones. Después de la muerte de su esposa, el Dr. Ledgard secuestra a un joven llamado Vicente y lo mantiene cautivo en su casa. Vicente es secuestrado debido a un incidente en el que Norma, la hija del Dr. Robert, tuvo un encuentro íntimo con Vicente. Durante ese encuentro, escucharon la misma canción que estuvo presente en el suicidio de la madre de Norma, desencadenando un trauma en ella y provocando que le pidiera a Vicente que se detuviera. Esto generó un incidente violento que culminó con Vicente golpeándola y dejándola inconsciente. Después de ese incidente, Norma regresó al psiquiátrico en peor estado que antes y terminó suicidándose de la misma manera que su madre. El Dr. Robert le impone a Vicente un tratamiento experimental para desarrollar esta nueva piel. A lo largo de la película, se revelan los traumas y obsesiones que llevaron al Dr. Ledgard a llevar a cabo este experimento, así como la compleja relación que se desarrolla entre él y Vera. La película explora temas como la venganza, la identidad y la naturaleza de la piel y la apariencia física. Conforme ha pasado el tiempo, esta película tuvo mucho impacto en muchas personas y críticos. Según Payá (2016) es una obra que explora los rincones más oscuros del ser humano, desafiando las expectativas y presentando un drama pertinente que marca la diferencia en la filmografía de Almodóvar. La película te deja con una inquietud final realmente perturbadora, como si hubieras espiado en las profundidades más oscuras de la mente humana. Es una obra que sin duda marca un hito en la filmografía de Almodóvar, explorando terrenos nuevos y desafiando las expectativas del público. De este modo, en el presente ensayo, nosotros queremos hacer reflexionar a las personas víctimas de algún crimen sobre las consecuencias negativas de tomar justicia por mano propia. A continuación, presentaremos información que sostienen nuestro propósito.

La película La piel que habito de Pedro Almodóvar presenta el hecho de tomar justicia por mano propia. Para conseguirlo, se muestra una escena impactante en la que el personaje Vicente se encuentra encadenado en un trastero, experimentando dolor físico y emocional.

Apoyado contra la pared de piedra toma conciencia de sí mismo. Se lleva la mano al pecho, se palpa debajo de la camiseta, le duele el pinchazo de una inyección. Recuerda que alguien le disparó junto a la carretera. Se toca la mano y tiene también la impresión de que le han cambiado la cura del mordisco (es distinta de la cura que se hizo en su casa).

El lugar donde se encuentra, una especie de enorme trastero comunica con otro espacio a la derecha que naturalmente él no puede ver. De ahí llega un poco de luz. VICENTE supone que es de día. ¿Cuántas horas hace que le cazaron?

Se pone de pie y tensa las cadenas hasta donde le permiten sus fuerzas. Y grita:

-VICENTE: ¡Socorro! ¡Socorro!

Encadenado, tenso, de pie, con la pared de piedra de fondo, recuerda inevitablemente a Prometeo encadenado.

(Almodóvar, 2012, p.69)

En este fragmento, Vicente toma conciencia de su entorno al palparse el pecho, sintiendo un dolor similar al de una inyección, lo que se ha de entender de una herida reciente. Además, recuerda el momento en el que fue herido de bala, lo cual aumenta su angustia a su situación actual. La descripción del entorno, con cadenas que lo inmovilizan y la incertidumbre sobre el tiempo transcurrido desde su secuestro, crea una atmósfera de opresión y desesperación. "Una princesa cautiva –la hemos podido ver con anterioridad-, son dos mundos distintos, pero se relacionan dentro de un espacio, desde fuera hacia dentro, desde dentro hacia fuera - tengo esa sensación un tanto compleja..." (Sáes, 2011, p. 115). Estamos de acuerdo porque simboliza la complejidad de las experiencias internas y externas de las víctimas de violencia, resaltando cómo su sufrimiento trasciende los límites físicos y emocionales. De este modo, se presenta una reflexión rica en simbolismo y dualidad, evocando la imagen de una "princesa cautiva" como un punto central. Esta imagen puede interpretarse de diversas maneras según el contexto de la obra, pero sugiere una exploración de temas como la libertad, la opresión y la dicotomía entre lo interno y lo externo. Sin embargo, la combinación de elementos emocionales y físicos en la narración contribuye a generar empatía por el personaje y a reflexionar sobre temas como el dolor, la desesperanza y la lucha por la libertad. Así nos surgen las siguientes interrogantes: ¿Será eficaz tomar justicia por nuestras propias manos? ¿Qué mensaje nos trasmite la película? ¿Será que en la vida real y actual suceda este tipo de problema? Su lucha por la libertad y su intenso sufrimiento nos invitan a reflexionar sobre las profundas marcas que deja la violencia en las víctimas y la necesidad de abordar estas experiencias con sensibilidad y compasión. Tomar justicia por mano propia no solo es ineficaz para resolver problemas, sino que también genera más dolor y nuevas víctimas. En un mundo donde la violencia suele verse como una solución rápida, es fundamental promover un cambio cultural que favorezca la resolución pacífica y legal de los conflictos, respetando los derechos humanos y fomentando la empatía y el apoyo hacia las víctimas. Por ello, se propone fomentar la resolución de conflictos sin causar más daño, respetando la dignidad humana y trabajando hacia una sociedad más justa y compasiva.

Otra de las escenas impactantes de la película es la forma en que nos hace ver la manipulación y el control ejercidos por el Doctor Ledgard sobre Vicente, subrayando la crueldad del apaleamiento psicológico y la desesperación de su víctima.

Es el Doctor Ledgard. Cierra la puerta con llave por dentro. Vicente le mira con el rostro desencajado y atemorizado. El apaleamiento psicológico al que ha sido sometido es muy evidente. El Doctor Ledgard le mira, adivina que ha estado contemplándose en el espejo. Trae una caja en la mano.

-DOCTOR LEDGARD: Escucha bien lo que voy a decirte, Vicente. Es muy importante.

Vicente le mira sobre todo con temor. Le rehúye.

-DOCTOR LEDGARD: Como acabas de ver la operación ha sido un éxito, pero los tejidos que forman la vagina están todavía muy tiernos y podrían pegarse. (Por su expresión, Vicente imagina esa horrible posibilidad) No te preocupes, evitarlo es fácil. Tienes que mantener abierto el nuevo orificio y conseguir que poco a poco se haga más profundo. Piensa que tu vida depende de ese orificio, que respiras por él. Dentro de esta caja hay varios dilatadores de distintos tamaños, empieza introduciéndote el más pequeño. Te dolerá al principio, pero dentro de unas semanas te cabrá el más grande sin esfuerzo, y la piel estará perfectamente cicatrizada.

Mientras habla va sacando los diferentes tamaños de dilatadores de la caja.

(Almodóvar, 2012, p 80-81)

Esta escena es perturbadora y refleja una dinámica de justicia por mano propia llevada al extremo. La situación de Vicente es desgarradora, pues no solo ha sido sometido a una cirugía forzada, sino que también es obligado a seguir procedimientos dolorosos para mantener los resultados de dicha operación. El Doctor Ledgard, actuando como juez y verdugo, le explica que los tejidos están tiernos y podrían pegarse, por lo que debe mantener el orificio abierto y profundizarlo gradualmente usando dilatadores de diferentes tamaños que están en la caja. El autor describe la situación de manera impactante y directa, resaltando la vulnerabilidad y el miedo de Vicente con frases como "rostro desencajado y atemorizado" y "apaleamiento psicológico". Esta escena ilustra cómo el Doctor Ledgard ha tomado la justicia en sus propias manos, llevándola a un nivel de crueldad y venganza que distorsiona completamente los conceptos de justicia y humanidad. De acuerdo con esto, Altamirano et al. (2012) describe que la vaginoplastia, que consiste en transformar el pene en una vagina, es una cirugía que suele tener buenos resultados, ya que muchas mujeres reportan sentir placer y alcanzar orgasmos después del procedimiento. La vaginoplastia es una intervención que debe realizarse de manera voluntaria y en un entorno seguro y ético, muy diferente a la brutalidad y la falta de consentimiento presentes en el fragmento leído anteriormente. Por tanto, planteamos las siguientes preguntas: ¿Es ético que un individuo tome la justicia en sus propias manos? ¿Quién otorga el derecho de decidir cuál vida es más valiosa que otra? ¿Se puede justificar la opresión en nombre de la normatividad? Por lo tanto, se evidencia que nadie debería atribuirse el poder de decidir sobre la vida de otros, incluso en situaciones donde se hayan cometido errores. El caso del Doctor Ledgard ilustra cómo la justicia por mano propia puede llevar a consecuencias injustas, donde la venganza sustituye a la verdadera justicia.

Por último, esta escena de la película es crucial por cómo reflexionamos sobre la venganza y la justicia, y cómo la lucha por la autonomía personal puede llevar a actos desesperados y liberadores. En particular, se destaca la siguiente escena:

Desde la puerta introduce la mano en el bolso y le lanza al Doctor Ledgard el tubo de crema lubricante. El Doctor Ledgard lo coge al vuelo con una exclamación de júbilo.  

-EL DOCTOR LEDGARD: ¡Vamos, nena! ¿Qué haces?  

Vera abandona el bolso sobre uno de los silloncitos. Saca de su interior la pistola y le apunta.  

-VERA: Voy a matarte.  

El Doctor Ledgard no cree lo que está viendo, y desde luego no lo entiende.  

-El DOCTOR LEDGARD: ¿Es una broma…?  

-VERA: Llámalo como quieras.  

Se acerca lentamente a la cama, sin dejar de apuntarle. Le quita el seguro a la pistola.  

-EL DOCTOR LEDGARD: (Más decepcionado que aterrado) Pero ¡me lo prometiste! 

-VERA: Te mentí.  

Está muy cerca de la cama. No quiere seguir hablando. Le dispara al pecho, un disparo certero que retumba en la habitación. El Doctor Ledgard, que la esperaba sentado, se tambalea hacia su lado izquierdo. 

(Almodóvar, 2012, p.134-135)  

El fragmento describe una escena intensa y llena de sorpresas que revela la complejidad de los personajes. Vera confronta al Doctor Ledgard, quien esperaba una promesa de ella, pero, en lugar de eso, ella lo traiciona y le dispara, aumentando la tensión en la trama. Vera demuestra su preparación y determinación al usar un tubo de crema lubricante como distracción antes de sacar una pistola. El diálogo expone una pérdida de confianza y un ejercicio de manipulación, culminando en una conclusión sorprendente que desafía las nociones de justicia por mano propia y examina las complejidades de la venganza y la moralidad individual. Finalmente, Haas, Keijser y Bruinsma (2012) hacen mención sobre cómo la justicia por mano propia desafía el monopolio estatal de la fuerza, invitando a reflexionar sobre la venganza y la resistencia en situaciones de opresión. Esto sugiere que, cuando las personas toman la justicia por mano propia, no solo están respondiendo a una percepción de injusticia, sino que también están cuestionando la legitimidad y eficacia. Con respecto a lo anterior, ¿qué nos quiere mostrar el director sobre la capacidad de alguien sometido para encontrar fuerza y determinación para liberarse y tomar justicia por mano propia? ¿Realmente vale la pena sacrificar tu bienestar emocional y tu futuro por un acto impulsivo de venganza? Tomando en cuenta esta escena, el director quiso mostrarnos que la verdadera fortaleza y la determinación de los protagonistas proviene de la ira y la venganza, pero que no es lo mejor para superar la adversidad, sino que deberían encontrar formas pacíficas y constructivas de enfrentar los desafíos. Cuestiona la moralidad de buscar apoyo, hablar sobre tus experiencias y trabajar hacia una resolución. En última instancia, invita a reflexionar sobre las consecuencias negativas de tomar justicia por mano propia, destacando cómo perpetúa la violencia, disminuye la confianza en las instituciones y puede tener repercusiones devastadoras tanto a nivel personal como societal.

En conclusión, los tres fragmentos analizados ilustran el impacto devastador de la justicia por mano propia, la complejidad de la venganza y la manipulación psicológica. En el primer fragmento, resalta la reflexión sobre la complejidad de las experiencias de las víctimas de violencia y la dualidad entre el sufrimiento físico y emocional, destacando la ineficacia de tomar justicia por mano propia y la importancia de una resolución pacífica de los conflictos. En el segundo fragmento, se muestra la brutalidad donde la narrativa enfatiza el abuso psicológico y la vulnerabilidad, subrayando cómo la venganza y la justicia por mano propia distorsionan los conceptos de justicia y humanidad. Por otro lado, en el tercer fragmento, se revela una traición y un acto de venganza que desafía las nociones de justicia por mano propia, explorando las consecuencias emocionales y morales de tal acción. Según Thibaudeau (2013), esta película aborda uno de los peores castigos aplicados a un ser humano, el cual consiste en quitarle todo lo que atribuye a su identidad. Nosotros coincidimos con el comentario del Thibaudeau, por qué a pesar de los actos cometidos de una persona, nadie tiene la potestad de ser juez y verdugo. Para finalizar, a través de esta película, el autor nos lleva a reflexionar sobre las consecuencias devastadoras de perpetuar la violencia y la importancia de buscar formas pacíficas y constructivas de enfrentar la adversidad.

Autores: Jonathan Huamán, Nicole Sinche

Referencias

Almodóvar, P. (Director). (2011). La piel que habito [Película]. El Deseo

Altamirano, J., Araya, C., Arias, F., Ruiz, L., & Orellana, Z. (2012). Identidad transexual: Un proceso de género en tránsito. Revista Pequén, 2(1), 108-124. https://revistas.ubiobio.cl/index.php/RP/article/view/1836

Cabello, M. (2014). Intertextualidad en La piel que habito: Louise Bourgeois según Pedro Almodóvar. Revista de letras y ficción audiovisual, 4, 34-46. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4675492

Haas, N., De Keijser, J. y Bruinsma, G. (2012). Percepciones de justicia por mano propia y confianza en la policía. Actas. UNLP-FAHCE. https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.2008/ev.2008.pdf

Payá, J. (2016). Un descenso a los infiernos para hallar la redención. VEU Revista Cultural de la Universidad de Alicante. https://veu.ua.es/es/noticias/2014/12/critica-de-la-piel-que-habito.html

Sáes, J. (2011). La piel que habito de Pedro Almodóvar. Revista de Comunicación Vivat Academia, (116). 114-116. https://doi.org/10.15178/va.2011.116.114-116

Thibaudeu, P. (2013) El cuerpo, la piel y la pantalla: los territorios habitados por Pedro Almodóvar. FOTOCINEMA Revista Científica de Cine y Fotografía, 7, 192-208. https://doi.org/10.24310/Fotocinema.2013.v0i7.5931