Lucha por la Igualdad: En "Dolores" de Acosta

La igualdad de género y la lucha por los derechos de las mujeres constituyen temas centrales en la reflexión contemporánea sobre la justicia social y la equidad. En diversas obras literarias y análisis sociales, como se evidencia en Dolores, una novela creada por Soledad Acosta, se abordan las profundas implicaciones de la discriminación de género en la vida individual y en la estructura social. Este ensayo critico busca explorar cómo estas obras revelan no solo las barreras que enfrentan las mujeres en su búsqueda de igualdad y reconocimiento, sino también cómo dichas barreras afectan el tejido social y emocional de las comunidades. Al examinar estos textos, se revela la complejidad de las emociones, las luchas personales y los desafíos sistémicos que definen la experiencia de ser mujer en contextos contemporáneos.

Según Fríes (2000) reivindicar los derechos de las mujeres y promover la igualdad de género es crucial para construir una sociedad más justa y equitativa. En primer lugar, la desigualdad de género afecta la confianza en las instituciones y autoridades, las cuales son pilares fundamentales para el funcionamiento de una sociedad justa. Cuando la discriminación y la desigualdad se perciben como normales, la población pierde la fe en la capacidad de las autoridades para actuar de manera equitativa y justa. Esta desconfianza genera apatía y miedo, desalienta la participación de las mujeres en la vida pública y perpetúa las barreras contra la igualdad de género. Además, la falta de igualdad de oportunidades impide el desarrollo de la población, limitando el progreso económico y social. En el libro “Dolores”. Se presenta la reivindicación de la importancia de las mujeres es importante porque genera una sociedad armoniosa. Al respecto en la obra se menciona lo siguiente:

La vida es un negro ataúd en el cual nos hallamos encerrados ¿La muerte es acaso principio de otra vida? ¡Qué ironía! En el fondo de mi pensamiento sólo hallo el sentimiento de la nada. Si hubiera un Dios justo y misericordioso como lo quieren pintar, ¿dejaría penar un alma desgraciada como yo?  (Acosta, 2021, p.52-53). 

En el fragmento presentado se evidencia claramente como Acosta describe la vida para la protagonista en “un negro ataúd” siendo una metáfora de que esta siente su misma existencia como solitaria y desgarradora, acompaña de un sufrimiento inmenso que incluso la lleva a cuestionarse la existencia del mismo Dios, no es tampoco sorpresa que la portadora de tales sentimientos sea mujer, por la fuerte vulnerabilidad que tienen sus derechos hoy en día, siendo que en varios casos ellas llegan ser pisoteadas y tomadas sin la mínima importancia debida. Consideremos que a las mujeres han tenido papeles resonantes a lo largo de la historia, teniendo varios ejemplos de luchadoras, científicas, escritoras, etc. Llevando a inspirar a otras que son capaces de marcar un antes y después en la medula espinal de la sociedad, otro punto crucial es lograr el equilibrio tanto social como cultural, tener una convivencia armoniosa se ve tan lejano que algunos la perciben como una utopía, pero no tiene que ser nada más alejado de la realidad, tengamos presente que el desarrollo de una sociedad sostenible, un bienestar general y una promoción de la paz, son consecuencia de conseguir el tan ansiado equilibrio social. 

Por otro lado, Gutmann y Gonzales (1998) el machismo, una forma de discriminación de género profundamente arraigada en muchas sociedades, perpetúa la idea de la superioridad masculina y limita las oportunidades y derechos de las mujeres. Esta ideología se manifiesta en diversas áreas de la vida cotidiana, desde la familia y la educación hasta el trabajo y la política, influyendo negativamente en las relaciones interpersonales y en la estructura social en general. El machismo no solo afecta a las mujeres, relegándolas a roles subordinados y negándoles el acceso a igualdad de oportunidades, sino que también impone una masculinidad tóxica sobre los hombres, restringiendo su capacidad para expresar emociones y asumir roles no tradicionales. Al respecto en la obra se menciona: 

Resuelto a crearse una carrera brillante en su país, volvió con mil proyectos ambiciosos, y muy pronto se hicieron notar sus artículos en los periódicos de uno y otro partido. Poseía una memoria muy feliz, una instrucción regular y cierta elocuencia irónica, aunque superficial, con que se engaña fácilmente. Se firmaba B. de Miraflores, y decían que en París había pasado por barón. Hablaba francés e inglés con bastante corrección y siempre adornaba su conversación con frases y citas de autores extranjeros. Se vestía con un lujo extravagante y de mal gusto, y daba almuerzos en que desplegaba un boato charro con que alucinaba al vulgo. Pero, desgraciadamente, si tenía memoria para algunas cosas la había perdido completamente para otras, y durante su viaje olvidó a la pobre madre, única persona que lloraba su ausencia. A su regreso de Europa no quiso verla ni dejarse visitar por ella (¡eso lo podría desacreditar!) pero ungiendo la generosidad que distingue a los nobles corazones, enviaba, por medio de un joven que le servía de factótum, una pensión mensual a «la pobre estanciera que le había servido de nodriza», según decía arqueando las cejas. (Acosta, 2021, p.10). 

Después de que Antonio sea rechazado, cuando retornó a la capital, decide viajar a Europa convirtiéndose en una persona poderosa y reconocida debido a su habilidad. Sin embargo, olvidó a su madre quién era la única mujer que extrañaba su ausencia, rechazó por completo el apego, ya que sería piensa que eso lo podía desacreditar todo lo que ha logrado. La mujer mientras sea desconocida y mal tratada, debe ocultar su pensamiento y someterse a la ley del hombre. Evidenciando el machismo que sigue persistiendo en la sociedad y el abandono de los sentimientos de preocupación y solidaridad. Esto nos lleva a cuestionar la verdadera naturaleza del éxito y la autorrealización. ¿Es suficiente la apariencia externa y el reconocimiento superficial de los demás para sentirnos realizados?

También, según Medina (2013) la tristeza, una emoción universal, puede tener causas profundas y complejas en la vida de las mujeres debido a las múltiples presiones y expectativas impuestas por la sociedad. A menudo, las mujeres enfrentan desafíos relacionados con la desigualdad de género, la discriminación y las cargas desproporcionadas en el ámbito doméstico y profesional. Estas experiencias pueden llevar a sentimientos de tristeza y desesperación, afectando su bienestar emocional y mental. La tristeza en las mujeres no solo refleja respuestas individuales a circunstancias difíciles, sino que también es un indicador de las estructuras sociales injustas que necesitan ser transformadas. En la obra se presenta el siguiente fragmento: 

“Mi espíritu es un caos: mi existencia una horrible pesadilla. Mándame, te lo suplico, algunos libros. Quiero alimentar mi espíritu con bellas ideas: deseo vivir con los muertos y comunicar con ellos” (Acosta, 2021, p.49). 

En la obra de Acosta, el fragmento citado revela una profunda desolación y una búsqueda desesperada de consuelo y sentido a través de la lectura. Este fragmento invita a cuestionar la naturaleza del sufrimiento humano, la búsqueda de significado en la vida y la relación entre la literatura y la experiencia humana. Plantea la conexión con el pasado y la posibilidad de comunicación más allá de la vida terrenal. Nos lleva a reflexionar sobre un profundo sentimiento existencial y una búsqueda desesperada de consuelo y conexión trascendental. Apoyándose en la búsqueda de algo querido para el ser humano y que por naturaleza este haría lo que fuera por ello. Esta reflexión da a considerar el poder transformador del conocimiento y la literatura en la vida de las personas. A pesar de enfrentarse a momentos de desesperación y confusión, la búsqueda de la belleza y la sabiduría en las páginas de los libros puede ofrecer un refugio emocional y una fuente de inspiración. La idea de "vivir con los muertos y comunicar con ellos" sugiere un deseo de trascendencia y conexión con la humanidad a lo largo del tiempo, buscando encontrar respuestas y consuelo en la experiencia y la perspectiva de aquellos que han transitado por caminos similares. En última instancia, este fragmento nos recuerda el poder curativo y transformador de la literatura como una herramienta para dar sentido y significado a nuestras vidas, incluso en los momentos más oscuros y desafiantes.

En resumen, en la obra se destaca la urgente necesidad de abordar y superar las barreras de género que afectan profundamente tanto a nivel individual como social. Desde la desigualdad estructural hasta las manifestaciones de machismo y la búsqueda de sentido a través del conocimiento, estas narrativas subrayan la importancia de promover la igualdad de género como un imperativo para construir sociedades más justas y equitativas. Es crucial implementar políticas inclusivas y transformadoras que no solo reconozcan, sino que también valoren y empoderen las diversas experiencias y contribuciones de todas las personas, independientemente de su género, para cultivar un futuro más equitativo y próspero para todos.

Referencias:

Acosta de Samper, S. (1887). Dolores (1a ed.). Bogotá, Colombia: Imprenta de "La Luz". https://www.biblioteca-antologica.org/es/wp-content/uploads/2020/11/ACOSTA-DE-SAMPER-Dolores.pdf 

Anónimo (s/f). La desintegración corporal vs. La construcción textual en «Dolores» de Soledad Acosta de Samper on JSTOR. (s. f.). https://www.jstor.org/stable/23021426 

Arbeláez, O. (2016). Salvar la nación: el feminismo doméstico de Soledad Acosta de Samper*. https://www.redalyc.org/journal/4983/498354037004/html/ 

Fríes, L. (2000). Los derechos humanos de las mujeres: aportes y desafíos. Las fisuras del patriarcado, Reflexiones sobre Feminismo y Derecho, 45.  

Gutmann, M., & González-López, G. (1998). El machismo. Masculinidades y equidad de género en América Latina, 238-257. https://d1wqtxts1xzle7.cloudfront.net/39405378/10._El_machismo_gutman-libre.pdf?1445731108=&response-content-disposition=inline%3B+filename%3DEl_machismo_Gutman.pdf&Expires=1718866833&Signature=PGJkdULp1cAB85m-HuYy4AnmAFRHsOA~joR~O2KnYzNT327C6qA3pNolVdyOdtPKdikg3oACPkYGSPvqu0ka56c3DC42wVBvCvD4kIuQW6ZUtSvSPrJWm53J2GTVKgpo7FXRk~D2E6NS5GxXqNVxjZAD8hWqyDDCYXvb3PA~XLlZvXjx6143CCeys3Pxj~gg3LPZHzg-e-SHmyKRoy0z9uHLXoYpQeKJOAtWBKbI8PI9sl0e-6JEFjln4WSsgpiMirYheWiSG-YzsEZJgUsjODwK0f10lJacBMQUO5weZXEakk8lp3p5BZ20-5wsp8KIBI-MV7Sz7DrzeJwxNVzC4w__&Key-Pair-Id=APKAJLOHF5GGSLRBV4ZA 

Medina-Serdán, E. (2013). Diferencias entre la depresión postparto, la psicosis y la tristeza postparto. Perinatología y reproducción humana, 27(3), 185-193. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S0187-53372013000300008&script=sci_arttext