La violencia escolar y el conflicto interpersonal en el cuento “El vencedor” de César Vallejo
Cesar Vallejo, un poeta peruano que fue de las grandes figuras de la lírica hispanoamericana del siglo XX, es más conocido por su poesía, aunque su narrativa también destaca por su particular sensibilidad hacia el activismo social. Vallejo nació el 16 de marzo de 1892 en Santiago de Chuco, una pequeña ciudad en los Andes peruanos, y su vida estuvo marcada por la pobreza y las dificultades, lo que influyó profundamente en sus obras Su trabajo aborda temas de injusticia social, sufrimiento humano y solidaridad, mientras refleja su compromiso con las causas sociales y su profunda empatía hacia los desfavorecidos. En ese sentido, sus obras se caracterizan por estar cargadas de un afán de justicia social y un alto sentido de moralidad. Es así que, en uno de sus cuentos llamado "El vencedor" podemos identificar temas como la violencia escolar, la compasión y la vergüenza mientras sugiere un conflicto interpersonal que adiciona complejidad a la trama. A continuación, se explicarán los tres principales temas que aborda este famoso cuento. Estas temáticas reflejan su compromiso con las causas sociales y su profunda empatía hacia los desfavorecidos.
Primeramente, la obra "El Vencedor" de César Vallejo narra un incidente en el que dos niños se agreden hasta romperse los dientes a la salida de la escuela, generando un tumulto. Un gran número de muchachos con libros en brazo discuten acaloradamente, formando un redondel alrededor de los contrincantes, uno de los cuales está descalzo y pobremente vestido (Vallejo, 1967). Por un lado, Vallejo retrata la violencia entre niños, y revela cómo problemas insignificantes para los adultos pueden ser gravosos para los niños. La presencia de un niño descalzo y mal vestido en contraste con los demás estudiantes refleja la constante desigualdad social y económica. Por otro lado, el tumulto y la formación del redondel sugieren un entorno escolar donde la violencia es observada y, quizás, normalizada por los otros estudiantes: "Los demás niños rodearon el lugar, mirando con ojos brillantes y gritando con emoción" (Vallejo, 1967, p. 4). Este tipo de incidentes subraya la importancia de la educación en la resolución de conflictos e invita a una reflexión más profunda sobre la violencia escolar, las desigualdades socioeconómicas y el papel de la educación en la formación de alumnos respetuosos y responsables.
Además de la violencia escolar, podemos identificar una característica y valor muy importante como la compasión, en contraparte, también se puede identificar falta de empatía. En un fragmento del cuento podemos encontrar a la compasión representada por un personaje llamado Leonidas: "Cancio empezó a despertar mi simpatía. Era inteligente y noble. Nunca buscó camorra a nadie, Cancio me era simpático y ahora se avivaba esa simpatía. Leonidas también estaba ahora de su parte. Leonidas estaba colorado y se movía nerviosamente, ajustando sus movimientos a los trances de la lucha. Cuando Cancio iba a caer por tierra, a una puñada del héroe contrario, Leonidas, sin poder contenerse, alargó la mano canija y dio un buen pellizcón a Juncos. Yo le dije: —Déjalo. No te metas. —¡Y por qué le pega a Cancio! — me respondió, poniéndose aún más colorado. Bajó luego los ojos como avergonzado" (Vallejo, 1967, p. 5). En este fragmento, se destacan buenas acciones como la compasión y el deseo de ayudar por parte de Leonidas al ver a Cancio en una situación de vulnerabilidad, y también se puede cuestionar la poca empatía del que está narrando el cuento al decirle a Leonidas que no intervenga. La intención de Leonidas era buena al intentar ayudar a Cancio, ya que es una acción muy humana el ayudar a las personas que se encuentran en situaciones vulnerables en este caso una situación vulnerable de violencia escolar. Como una definición de compasión que se deriva de la tradición budista, la compasión es la sensibilidad hacia el sufrimiento de uno mismo y de los otros, con la intención empática de sosegar el sufrimiento de determinadas circunstancias (Gilbert, 2010). Se entiende por compasión a ser empáticos con el sufrimiento de uno mismo y de las demás personas, a su vez, la intención de reducir y aliviar dicho sufrimiento y no solo sentir lástima.
Por último, en "El Vencedor", el autor nos representa una pelea entre dos escolares después de clases en conjunto de las reacciones y sentimientos de los demás ante esta situación. La escena cargada de emociones como tristeza, decepción y vergüenza, sugiriendo un conflicto interpersonal que añade complejidad a la trama, ¿por qué él estaba avergonzado?, se menciona lo siguiente: El grupo de pequeños avanzaba, de vuelta a la aldea, entre las pencas del camino. Hablaban poco y a media voz, con una entonación adolorida. Hasta Juncos, el propio vencedor, estaba triste. Se apartó de todos y fue a sentarse en un poyo del sendero. Nadie le hizo caso. Le veían de lejos, con extrañeza, y él parecía avergonzado. Bajó la frente y empezó a jugar con piedrecillas y briznas de hierba. Le había pegado a Cancio este Juncos (Vallejo, 1967, p. 6). A pesar de su aparente victoria, el ambiente es depresivo y triste. Ya que, su posterior reacción indica que está afligido. Vallejo explica: "Juncos termina el juego solo, todo el grupo lo observa con extrañeza, en lugar de ensalzarlo" (Vallejo, 1967, p. 6). Incluso después de conseguir ganar la pelea, Juncos se encuentra avergonzado. Su imagen inclinando la cabeza y jugando con piedrecillas y briznas de hierba sugiere una confusión interna y un profundo sentimiento de culpa, especialmente por lo que le hizo a Cancio. La vergüenza de Juncos no se manifiesta solo en la acción de golpear a Cancio, sino en la repercusión de esta acción y la percepción de los demás. Por lo que, Vallejo logra brindarle complejidad a la trama y profundidad al personaje de Juncos, de manera que expone cómo la vergüenza puede influir en el comportamiento y las emociones humanas.
En conclusión, "El vencedor" de Vallejo se sitúa como un relato que va más allá de la simple narración de una pelea escolar. A través de la profundización de temas difusos como la violencia infantil, la compasión y la desigualdad social, Vallejo nos lleva a reflexionar sobre la complejidad de las interacciones humanas y las repercusiones emocionales de nuestros actos. Como señala José Miguel Oviedo (2005) la obra de Vallejo no solo desvela la vulnerabilidad de la infancia frente a la violencia, sino que a su vez cuestiona el rol de la educación en la generación de individuos empáticos y responsables (sección de desarrollo, párrafo 3). Así también, se resalta que la sensibilidad con la que el autor aborda estos temas, enaltece su profunda preocupación por la aflicción humana y la búsqueda de la empatía en un ambiente marcado por la inequidad y la falta de comprensión. "El vencedor" no solo evidencia la fragilidad de la infancia frente a la violencia, sino que también cuestiona el papel de la educación en la formación de individuos conscientes y responsables. En última instancia, esta obra de Vallejo nos deja con la resonante pregunta sobre cómo podemos cultivar una sociedad más compasiva y justa, donde cada persona, independientemente de su origen o situación, encuentre el respeto y la solidaridad que merece. Te animo a explorar esta obra con curiosidad y sensibilidad, y a descubrir las enseñanzas que Vallejo nos brinda como legado para las futuras generaciones.
Primeramente, la obra "El Vencedor" de César Vallejo narra un incidente en el que dos niños se agreden hasta romperse los dientes a la salida de la escuela, generando un tumulto. Un gran número de muchachos con libros en brazo discuten acaloradamente, formando un redondel alrededor de los contrincantes, uno de los cuales está descalzo y pobremente vestido (Vallejo, 1967). Por un lado, Vallejo retrata la violencia entre niños, y revela cómo problemas insignificantes para los adultos pueden ser gravosos para los niños. La presencia de un niño descalzo y mal vestido en contraste con los demás estudiantes refleja la constante desigualdad social y económica. Por otro lado, el tumulto y la formación del redondel sugieren un entorno escolar donde la violencia es observada y, quizás, normalizada por los otros estudiantes: "Los demás niños rodearon el lugar, mirando con ojos brillantes y gritando con emoción" (Vallejo, 1967, p. 4). Este tipo de incidentes subraya la importancia de la educación en la resolución de conflictos e invita a una reflexión más profunda sobre la violencia escolar, las desigualdades socioeconómicas y el papel de la educación en la formación de alumnos respetuosos y responsables.
Además de la violencia escolar, podemos identificar una característica y valor muy importante como la compasión, en contraparte, también se puede identificar falta de empatía. En un fragmento del cuento podemos encontrar a la compasión representada por un personaje llamado Leonidas: "Cancio empezó a despertar mi simpatía. Era inteligente y noble. Nunca buscó camorra a nadie, Cancio me era simpático y ahora se avivaba esa simpatía. Leonidas también estaba ahora de su parte. Leonidas estaba colorado y se movía nerviosamente, ajustando sus movimientos a los trances de la lucha. Cuando Cancio iba a caer por tierra, a una puñada del héroe contrario, Leonidas, sin poder contenerse, alargó la mano canija y dio un buen pellizcón a Juncos. Yo le dije: —Déjalo. No te metas. —¡Y por qué le pega a Cancio! — me respondió, poniéndose aún más colorado. Bajó luego los ojos como avergonzado" (Vallejo, 1967, p. 5). En este fragmento, se destacan buenas acciones como la compasión y el deseo de ayudar por parte de Leonidas al ver a Cancio en una situación de vulnerabilidad, y también se puede cuestionar la poca empatía del que está narrando el cuento al decirle a Leonidas que no intervenga. La intención de Leonidas era buena al intentar ayudar a Cancio, ya que es una acción muy humana el ayudar a las personas que se encuentran en situaciones vulnerables en este caso una situación vulnerable de violencia escolar. Como una definición de compasión que se deriva de la tradición budista, la compasión es la sensibilidad hacia el sufrimiento de uno mismo y de los otros, con la intención empática de sosegar el sufrimiento de determinadas circunstancias (Gilbert, 2010). Se entiende por compasión a ser empáticos con el sufrimiento de uno mismo y de las demás personas, a su vez, la intención de reducir y aliviar dicho sufrimiento y no solo sentir lástima.
Por último, en "El Vencedor", el autor nos representa una pelea entre dos escolares después de clases en conjunto de las reacciones y sentimientos de los demás ante esta situación. La escena cargada de emociones como tristeza, decepción y vergüenza, sugiriendo un conflicto interpersonal que añade complejidad a la trama, ¿por qué él estaba avergonzado?, se menciona lo siguiente: El grupo de pequeños avanzaba, de vuelta a la aldea, entre las pencas del camino. Hablaban poco y a media voz, con una entonación adolorida. Hasta Juncos, el propio vencedor, estaba triste. Se apartó de todos y fue a sentarse en un poyo del sendero. Nadie le hizo caso. Le veían de lejos, con extrañeza, y él parecía avergonzado. Bajó la frente y empezó a jugar con piedrecillas y briznas de hierba. Le había pegado a Cancio este Juncos (Vallejo, 1967, p. 6). A pesar de su aparente victoria, el ambiente es depresivo y triste. Ya que, su posterior reacción indica que está afligido. Vallejo explica: "Juncos termina el juego solo, todo el grupo lo observa con extrañeza, en lugar de ensalzarlo" (Vallejo, 1967, p. 6). Incluso después de conseguir ganar la pelea, Juncos se encuentra avergonzado. Su imagen inclinando la cabeza y jugando con piedrecillas y briznas de hierba sugiere una confusión interna y un profundo sentimiento de culpa, especialmente por lo que le hizo a Cancio. La vergüenza de Juncos no se manifiesta solo en la acción de golpear a Cancio, sino en la repercusión de esta acción y la percepción de los demás. Por lo que, Vallejo logra brindarle complejidad a la trama y profundidad al personaje de Juncos, de manera que expone cómo la vergüenza puede influir en el comportamiento y las emociones humanas.
En conclusión, "El vencedor" de Vallejo se sitúa como un relato que va más allá de la simple narración de una pelea escolar. A través de la profundización de temas difusos como la violencia infantil, la compasión y la desigualdad social, Vallejo nos lleva a reflexionar sobre la complejidad de las interacciones humanas y las repercusiones emocionales de nuestros actos. Como señala José Miguel Oviedo (2005) la obra de Vallejo no solo desvela la vulnerabilidad de la infancia frente a la violencia, sino que a su vez cuestiona el rol de la educación en la generación de individuos empáticos y responsables (sección de desarrollo, párrafo 3). Así también, se resalta que la sensibilidad con la que el autor aborda estos temas, enaltece su profunda preocupación por la aflicción humana y la búsqueda de la empatía en un ambiente marcado por la inequidad y la falta de comprensión. "El vencedor" no solo evidencia la fragilidad de la infancia frente a la violencia, sino que también cuestiona el papel de la educación en la formación de individuos conscientes y responsables. En última instancia, esta obra de Vallejo nos deja con la resonante pregunta sobre cómo podemos cultivar una sociedad más compasiva y justa, donde cada persona, independientemente de su origen o situación, encuentre el respeto y la solidaridad que merece. Te animo a explorar esta obra con curiosidad y sensibilidad, y a descubrir las enseñanzas que Vallejo nos brinda como legado para las futuras generaciones.
REFERENCIAS:
Gilbert, P (2010). Compassion-Focused Therapy. The CBT Distinctive Features Series. Hove. Routledge (Traducción: Terapia centrada en la compasión. Características distintivas. Desclée de Brouwers. Bilbao, 2015).
Vallejo, C. (1967). El vencedor. Recuperado el 27 de mayo del 2024, de Lecturia website: https://lecturia.org/cuentos-y-relatos/cesar-vallejo-el-
vencedor/5132/
Oviedo, J. M. (2005). "César Vallejo y la literatura peruana del siglo XX." Fondo Editorial PUCP.