LA EXPLOTACION LABORAL INFANTIL INTRAFAMILIAR

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática del Perú (INEI, 2021), aproximadamente 1.5 millones de niños y adolescentes, en extrema pobreza trabajaban en condiciones que vulneraban sus derechos fundamentales. Asimismo, en el 2015 la Encuesta de Trabajo Infantil (ETI) revelo es que la gran mayoría de niños y adolescentes trabajadores viven en hogares biparentales (72,1%), es decir, con la presencia de ambos padres; el 21,5% vive con uno de sus padres (hogares monoparentales), el 4,2% vivían con los abuelos sin la presencia de los padres y; finalmente, el 2,1% con otros parientes. Según la encuesta los principales beneficiarios del trabajo de los adolescentes son los padres o familiares (65,4%), mientras que el 14,2% labora para sí mismo.

De acuerdo con el sociólogo Dr. Juan Carlos Rivera, señala: "La explotación infantil familiar perpetúa el ciclo de pobreza y limita significativamente las oportunidades educativas de los niños. Al ser obligados a trabajar, estos niños pierden la oportunidad de asistir a la escuela, lo que disminuye sus posibilidades de salir de la pobreza en el futuro. Además, muchos de estos niños carecen de un entorno que valore la educación, exacerbando aún más el problema". Un claro ejemplo lo podemos ver en el cuento "Los gallinazos sin plumas", ambientado en Lima, que se caracteriza por la presencia de personajes que a menudo viven al margen de la sociedad y enfrentan situaciones de precariedad social. En esta historia, los niños huérfanos de extrema pobreza están expuestos a la violencia intrafamiliar a través de la explotación laboral por parte de su abuelo.

 Los siguientes fragmentos ilustran la razón de estos hechos:

"Al comenzar el invierno el cerdo estaba convertido en una especie de monstruo insaciable. Todo le parecía poco y don Santos se vengaba en sus nietos del hambre del animal. Los obligaba a levantarse más temprano, a invadir los terrenos ajenos en busca de más desperdicios. Por último, los forzó a que se dirigieran hasta el muladar que estaba al borde del mar". (pag. 2),

Esto significa que los nietos de extrema pobreza son obligados por su abuelo para realizar trabajos de adultos, en el siguiente fragmento se destaca la representación de la supervivencia a costa de inocencia y explotación de sus nietos, donde don Santos es retratado como una figura de autoridad o poder que utiliza a sus nietos para hacer trabajos de adultos. Además, se resalta la explotación y la crueldad en un contexto de escasez, donde la supervivencia de unos pocos se impone a costa del sufrimiento de los más vulnerables, según la ONU en las familias impide que dispongan de los recursos necesarios para comprar alimentos, ropa, acceder a una vivienda, a sanidad o a educación, llegando incluso a dejar los estudios, en este sentido los niños huérfanos en extrema pobreza se ven en la situación de contribuir a la economía familiar realizando trabajos que ponen en peligro su vida (agencia de la ONU para los refugiados, 11 de junio de 2024). Por lo tanto, ¿somos capaces de mirar más allá de nuestras necesidades inmediatas y reconocer la humanidad en los demás? ¿Podemos resistir la tentación de convertirnos en gallinazos sin plumas, ciegos ante el sufrimiento ajeno?

Pasando a otro fragmento, la falta de intereses por la salud y bienestar de los niños explotados refleja una indiferencia por parte de su abuelo, a continuación:
- ¡A trabajar! ¡A trabajar! ¡De ahora en adelante habrá que aumentar la ración de Pascual! El negocio anda sobre rieles. A la mañana siguiente, sin embargo, cuando don Santo experto a sus nietos, Efraín no se pudo levantarse. -Tiene una herida en el pie -explicó Enrique-. Ayer se cortó con un vidrio. Don Santos examinó el pie de su nieto. La infección había comenzado. - ¡Esas son patrañas! Que se lave el pie en la acequia y que se envuelva con un trapo. - ¡Pero si le duele! -intervino Enrique-. No puede caminar bien. Don Santos meditó un momento. Desde el chiquero llegaban los gruñidos de Pascual. -Y ¿a mí? -preguntó dándose un palmazo en la pierna de palo-. ¿Acaso no me duele la pierna? Y yo tengo setenta años y trabajo... ¡Hay que dejarse de mañas! Pág. (3-4)
Siguiendo con el tema y en relación con el fragmento, según la ONU (16 de mayo de 2022), los niños en situación de trabajo infantil corren el riesgo de padecer daños físicos y mentales. El trabajo infantil merma su educación, restringe sus derechos, limita sus oportunidades en el futuro y da lugar a círculos viciosos intergeneracionales de pobreza y trabajo infantil, en esta actitud refleja una falta de empatía y preocupación por la salud y el bienestar de los demás, priorizando el logro profesional sobre la salud y el dolor personal. Además, enfatiza la necesidad de cuestionar y resistir el abuso de poder, especialmente en los casos en que se explota la vulnerabilidad personal para obtener beneficios egoístas. Como resultado, esto nos ayudará a ser más conscientes de nuestro entorno y a responder con compasión a quienes sufren en silencio.

Para finalizar, con los fragmentos se presenta el peligroso trabajo y la explotación laboral que enfrentan los nietos en extrema pobreza debido a la falta de autoridad de su abuelo, terminando así:

"A esta hora el viejo don Santos se pone la pierna de palo y sentándose en el colchón comienza a berrear:

- ¡A levantarse! ¡Efraín, Enrique! ¡Ya es hora!

Los dos muchachos corren a la acequia del corralón frotándose los ojos legañosos. Con la tranquilidad de la noche el agua se ha remansado y en su fondo transparente se ven crecer yerbas y deslizarse ágiles infusorios. Luego de enjuagarse la cara, coge cada cual su lata y se lanzan a la calle. Don Santos, mientras tanto, se aproxima al chiquero y con su larga vara golpea el lomo de su cerdo que se revuelca entre los desperdicios.

- ¡Todavía te falta un poco, marrano! Pero aguarda no más, que ya llegará tu turno".    (pag. 1)

Debido a ello, es alarmante, que Efraín y Enrique siendo niños despiertan soñolientos debido a sus deberes matutinos obligatorios, lo que refleja el trabajo desde una edad temprana, asimismo son obligados a trabajar en lugar de asistir a la escuela o jugar, actividades más apropiadas para su edad. Además, el entorno en el que crecen es duro, rudo y violento, y las duras condiciones de trabajo generan efectos negativos a largo plazo en la sociedad. Por lo tanto, para combatir esta situación, es necesario integrar educación y ambientes familiares saludables. Según la INEI (Instituto Nacional de Estadística e Informática), en el año 2022 más de un millón de niños y adolescentes entre 5 y 17 años en extrema pobreza han trabajado en el Perú, lo cual, por razones obvias, se puede considerar como trabajo peligroso (DIARIO CORREO) resalta en el año 2019 que la edad mínima para ejercer actividades laborales en Perú es de 14 años, pero es bastante común encontrar niños muy por debajo de este régimen, que, por razones de pobreza, hambre, necesidad o simple explotación intrafamiliar , se ven obligados a trabajar. En el sector urbano, conocemos a los típicos "vendedores de caramelos" o a los famosos "lustra botas". Ver a un niño, niña o adolescente en esta situación debería ser socialmente reprobado en lugar de ser apoyado.

Por esta razón, reflexionamos que esto es una advertencia a la empatía y a la acción para mejorar las condiciones de vida de los niños huérfanos de extrema pobreza que, como Efraín y Enrique, merecen un futuro mejor.

Para concluir con el análisis crítico, podemos identificar:

La explotación infantil dentro de las familias perpetúa el ciclo de pobreza y limita significativamente las oportunidades educativas de los niños. Además, al ser obligados a trabajar, pierden la oportunidad de asistir a la escuela, disminuyendo así sus posibilidades de salir de la pobreza en el futuro. Por otro lado, los niños en situación de trabajo infantil corren el riesgo de padecer daños físicos y mentales. Asimismo, este tipo de trabajo merma su educación, restringe sus derechos y limita sus oportunidades, creando círculos viciosos intergeneracionales de pobreza y trabajo infantil.

En este contexto, la historia de "Los gallinazos sin plumas" ilustra cómo la explotación laboral de los niños por parte de familiares refleja una falta de empatía y preocupación por su bienestar. Consecuentemente, la deshumanización y explotación de los más vulnerables perpetúan la violencia y la pobreza. Además, los entornos en los que crecen los niños explotados laboralmente suelen ser duros, rudos y violentos, generando efectos negativos a largo plazo en la sociedad y afectando su desarrollo emocional y social.

Por lo tanto, para combatir la explotación infantil y mejorar las condiciones de vida de los niños en extrema pobreza, es necesario integrar la educación y fomentar ambientes familiares saludables. Finalmente, la sociedad debe reprobar el trabajo infantil y promover políticas que aseguren el bienestar y la protección de los derechos de los niños.

Referencias:

 Correo. (2018, mayo 6). Más de un millón y medio de niños y adolescentes trabajan en el Perú. Correo. https://diariocorreo.pe/peru/mas-de-un-millon-y-medio-de-ninos-y-adolescentes-trabajan-en-el-peru-817335/

Dejongh, ©. Unicef/frank. (2022, mayo 16). El trabajo infantil es una consecuencia inevitable de la pobreza, pero no podemos resignarnos a que exista. Noticias ONU. https://news.un.org/es/story/2022/05/1508822

INEI. (s/f). Instituto Nacional de Estadística e Informática. Gob.pe. Recuperado el 5 de julio de 2024, https://m.inei.gob.pe/prensa/noticias/alrededor-de-2-millones-de-ninas-ninos-y-adolescentes-trabajan-en-el-pais-9394/

Trabajo infantil: qué es, causas y consecuencias. (2019, junio 11). eAcnur. https://eacnur.org/es/blog/trabajo-infantil-que-es