La experimentación con animales en la industria farmacéutica

 

En la actualidad más de 100 millones de animales son utilizados en experimentos de laboratorio en los Estados Unidos cada año, según un informe del National Institutes of Health (NIH). Los animales utilizados en pruebas en la industria farmacéutica incluyen ratones, ratas, conejos, perros y primates. Estos animales se utilizan para evaluar la seguridad, eficacia y toxicidad de nuevos medicamentos, estos animales pueden someterse a pruebas difíciles, ser confinados en áreas limitadas y, en muchos casos, ser sacrificados al final de los experimentos.

Con el paso de los años, se ha demostrado que la experimentación animal es muy utilizada en la industria farmacéutica para garantizar la seguridad y eficacia de los medicamentos antes de su uso en seres humanos. Sin embargo, no toman en cuenta el maltrato animal que conlleva. Esto es demostrado en la cinta cinematográfica "El origen del planeta de los simios" (2011) de Rupert Wyatt, donde se observa el maltrato animal, poniendo las implicaciones morales y éticas en los experimentos cientificos que realizaban en búsqueda de la cura para el Alzheimer. La trama sigue la historia de Will Rodman, quién era un cientifico desesperado por encontrar una cura para esa enfermedad, quién utiliza a los simios como sujetos de prueba. Conforme los experimentos avanzan, los simios son sometidos a condiciones inhumanas; estos procedimientos invasivos, exposición a sustancias tóxicas, privación de comida y agua, y condiciones de vida estresantes son ejemplos de maltrato.

Este enfoque destaca no solo la crueldad del maltrato animal, sino también las consecuencias de manipular la inteligencia y la naturaleza de estos seres. La industria farmacéutica justifica el maltrato animal en sus pruebas y experimentos bajo la idea de que es crucial para garantizar y seguridad en los seres humanos, sin tomar en cuenta el sufrimiento de los animales.  

El uso de animales en la experimentación cientifica ha permitido avances importantes cientificos y médicos. Esto se demuestra en los muchos tratamientos médicos que hoy salvan vidas, como por ejemplo la creación de la vacuna contra la poliomielitis, Albert Sabin, quién desarrolló la vacuna contra la poliomielitis, dijo, «sin investigación con animales, la polio todavía se estaría cobrando miles de vidas cada año».

También, los seres humanos y los animales comparten mucha similitud biológica y fisiológica, esto permite que los resultados de estas pruebas sean aplicables en humanos.

Actualmente, todo lo que sabemos sobre la naturaleza del cáncer y muchos de los medicamentos que tenemos a nuestro alcance se ha obtenido principalmente de la 

experimentación con roedores, entre otros animales. Esta estrategia ha ayudado a desarrollar tratamientos y ha establecido las bases biológicas del rechazo de órganos durante un trasplante y cómo evitarlo. La experimentación con animales es la base de todas las técnicas de reproducción asistida que existen en la actualidad y que mejoran la calidad de vida de muchos seres humanos. (Ana Polache Vengut, 2021).

Los seres humanos y los animales comparten mucha similitud biológica y fisiológica, esto permite que los resultados de estas pruebas sean aplicables en humanos.

Por ejemplo, el genoma de un ratón tiene más de un 95% de coincidencia con el del humano. "El ratón no es un modelo exacto, pero lo podemos usar para comparar cómo funciona el corazón, el hígado y el sistema neurológico", le dice a BBC Mundo el doctor Martin Fray, gerente de Recursos Biológicos del laboratorio. (Gabriela Torres, Natalia Pianzola, 2014).


Asimismo, en la película "El origen del planeta de los simios" analiza las similitudes entre humanos y simios, enfatizando su genética, estructuras corporales, habilidades cognitivas y comportamientos sociales. Ambos tipos comparten esqueletos, pulgares opuestos y la capacidad de caminar erguido. Además de expresar emociones complejas y vivir en sociedades estructuradas, los simios muestran una gran capacidad para el aprendizaje, el uso de herramientas y la comunicación. La película destaca las similitudes entre los simios y los humanos en un escenario en el que una mejora genética les permite superar a los humanos.

Cerca del 99% de la secuencia básica de ADN es igual en humanos y chimpancés. Después de unos 6 millones de años de evolución, en la actualidad ambos primates comparten esencialmente casi los mismos genes, alrededor de 25.000, lo que les convierte en casi "primos hermanos", genéticamente hablando. (Noelia Manjón, 2019)

Estas comparaciones no sólo profundizan nuestra comprensión de la biología y fisiología humanas, sino que también son cruciales para el desarrollo de la investigación biomédica y el tratamiento médico, lo que demuestra la importancia de estudiar humanos y animales en un contexto integrado y holístico.

 

La industria farmacéutica justifica el uso de animales en experimentos con la afirmación de que es necesario garantizar la seguridad y eficacia de los medicamentos antes de los

ensayos clínicos en humanos (Paez, 2017), porque los animales tienen importantes similitudes fisiológicas y genéticas con los humanos. Además, cumplen con los requisitos regulatorios internacionales que estas pruebas requieren para proteger la salud pública. La industria también enfatiza la importancia de la detección temprana de efectos secundarios la evaluación de la efectividad del tratamiento en modelos animales.

 

La justificación del uso de animales en la experimentación es la promesa de que es posible desarrollar tratamientos o comprobar la toxicidad de sustancias para seres humanos utilizando animales no humanos, considerando que los resultados de los experimentos hechos en animales pueden deducirse por la semejanza en el ADN. Por lo tanto, se han creado legislaciones en las que persiste la idea de que los animales son indispensables para garantizar la seguridad de los humanos. Otra idea que sobrevive es el progreso que ha traído el uso de animales a la experimentación biomédica. (De Luna & Director, 2023, p. 9).

 

En resumen, aunque la experimentación animal ha sido una práctica estándar en la industria farmacéutica para el desarrollo de nuevos medicamentos, sus implicaciones éticas y el maltrato infligido a los animales no pueden ser ignorados. Películas como "El origen del planeta de los simios" nos recuerdan la urgencia de reevaluar estas prácticas y buscar soluciones más éticas y efectivas.


Referencias

 

 

Ana, P. y Claudia, E. (2021). Experimentación animal, una práctica extremadamente regulada e indispensable para el avance cientifico. Recuperado de https://theconversation.com/experimentacion-animal-una-practica-extremadamente-

regulada-e-indispensable-para-el-avance-cientifico-171266

 

 

Gabriela, T. y Natalia, P. (2014). ¿En que se parecen los ratones y los humanos? Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/02/140130_salud_laboratorio_ratones_gtg

 

Noelia Manjón (2019). Similitudes entre humanos y chimpancés. Recuperado de https://www.expertoanimal.com/similitudes-entre-humanos-y-chimpances-24010.html

 

Paez, E. (17 de enero de 2017). el diario.es . Obtenido de el diario.es : https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/justificable-experimentacion- animal_132_3631416.html

 

De Luna, E. M. G., & Director. (2023, 1 junio). Análisis de los argumentos epistémicos y éticos para la experimentación en animales no humanos: El cambio de paradigma en la política de la ciencia biomédica. https://ri-ng.uaq.mx/handle/123456789/9043