Fight Club: La Dualidad del Ser

El trastorno de identidad disociativo (TID) puede influir en el comportamiento y las emociones de las personas, convirtiéndose en un tema fascinante y complejo explorado en varias formas de arte y cine. La película "Fight Club", dirigida por David Fincher en 1999, ofrece una visión inquietante y provocadora sobre este trastorno. La trama se centra en un protagonista sin nombre, conocido como "el Narrador", que lucha contra su insomnio y su vida monótona hasta que conoce a Tyler Durden, una figura carismática que lo introduce en el mundo subterráneo del club de la pelea. El TID, sin duda alguna, influye en la percepción de la realidad del Narrador, llevándolo a cuestionar su propia identidad y la naturaleza de su existencia. En "El Club de la Pelea", el trastorno se manifiesta en la forma de Tyler Durden, una personalidad alternativa que representa los deseos reprimidos y las frustraciones del Narrador.

El trastorno de identidad disociativo se convierte en un mecanismo de defensa para el Narrador, permitiéndole lidiar con sus emociones y su insatisfacción en un contexto de alienación social y personal. A medida que la historia avanza, se revela que Tyler y el Narrador son, de hecho, la misma persona, y que toda la rebelión y caos desatados por Tyler son expresiones de los conflictos internos del Narrador. Una escena clave que lo demuestra es cuando el Narrador se enfrenta a la verdad de su propia fragmentación mental, comprendiendo que Tyler es una manifestación de sus deseos inconscientes. Esta conexión entre el trastorno, la identidad y el control emocional constituye la esencia del argumento, a través del cual se busca convencer al público en general sobre la poderosa influencia que tiene el TID en la percepción y el comportamiento, tal como lo retrata "El Club de la Pelea".

En primer lugar, el trastorno de identidad disociativo, de manera no posesiva implica sentirse desconectado de sí mismo, como si fuera otra persona, y a veces percibir su propia personalidad como presente en el mismo espacio que ellos. Respecto a ello, el psiquiatra estadounidense (Spiegel, 2023), nos comenta lo siguiente:

En la forma no posesiva las diferentes identidades no suelen ser tan evidentes para los observadores, aunque la persona puede mostrar un cambio repentino en su comportamiento y en su relación con los demás. En lugar de actuar como si otro ser hubiera hecho posesión de ellas, las personas con este tipo de trastorno de identidad disociativo pueden sentirse desconectadas de algunos aspectos de sí mismas (un trastorno denominado despersonalización), como si se estuvieran viendo a sí mismas en una película o como si estuvieran viendo a una persona diferente.

A parte de este aporte, podemos complementarlo con una escena de la película "Fight Club" (Fincher,  1999):

En este diálogo, el Narrador y Marla tienen una conversación tensa y cargada de emociones sobre la naturaleza de su relación. El Narrador, con urgencia y confusión, le pregunta a Marla si han tenido sexo, insistiendo en que es una pregunta simple con una respuesta clara. Marla, desconcertada y sarcástica, cuestiona la simplicidad de la pregunta y sugiere que la respuesta va más allá de un simple sí o no. A medida que la conversación avanza, el Narrador se desespera por obtener una respuesta directa, mientras que Marla expresa su frustración y dolor, describiendo la relación como una mezcla compleja de amor, odio y desprecio. Finalmente, ella revela la intensidad y contradicciones de sus sentimientos, llamando al Narrador "Tyler", justo después de terminar la llamada, este se le hace presente al narrador recomendándole por haber hablado de él con Marla, donde finalmente entabla una conversación dándole a entender que Tyler y el son la misma persona.

Se considera que las formas no posesivas del trastorno de identidad disociativo (TID) están claramente representadas en "El club de la pelea", dado que el protagonista experimenta un sutil cambio de identidad y una intensa despersonalización similar a la descrita por Spiegel. Los otros personajes desconocen su TID, lo que resalta las dificultades de diagnóstico mencionadas por Spiegel. La película ilustra cómo el TID no posesivo puede manifestarse sin ser obvio para los demás, mientras el individuo se siente desconectado de sí mismo.

En segundo lugar, el trastorno de identidad presenta un síntoma cual es el conocimiento de una personalidad A (Tyler Durden) a otra B (El narrador), pero por lo contrario la personalidad B (El narrador) no tenga conocimiento alguno de la personalidad A (Tyler Durden), lo cual (Spiegel, 2023) comenta:

Ciertos individuos poseen importantes conocimientos personales que otros desconocen. Dentro de su complejo mundo interior, algunas personalidades parecen tener conciencia e interacciones entre sí. Por ejemplo, la personalidad A (Tyler Durden) puede poseer conocimiento de la existencia y las actividades de la personalidad B (El narrador), casi como si observará el comportamiento de este. Esto se puede ver reflejado en la anterior escena mencionada.

El concepto de que diferentes partes de una misma persona pueden poseer diferentes conocimientos y en ocasiones interactuar en sus propios mundos interiores lleva a reflexionar sobre la complejidad de la mente humana. Esta capacidad de generar múltiples perspectivas y entidades dentro de sí mismo enfatiza la flexibilidad y adaptabilidad del cerebro frente a experiencias traumáticas o entornos complejos.

En tercer lugar, lo que podemos rescatar del comentario de la especialista (Cabello, I. 2022) se puede destacar un vínculo significativo entre las experiencias infantiles y TID, que parece ser la causa principal. Aunque la película no describe explícitamente la infancia del narrador, resulta evidente que es un individuo profundamente aislado desde el principio. Vive solo y no tiene a nadie en quien confiar o con quien discutir sus problemas, lo que indica relaciones familiares tensas. Además, su comportamiento serio y sus limitadas interacciones sociales tanto en su vida personal como profesional refuerzan aún más esta observación.

El trastorno de identidad disociativo (TID) presentado en "El Club de la Pelea" plantea una serie de reflexiones sobre su representación en el cine y su impacto en la percepción pública de este trastorno. ¿Hasta qué punto la dramatización de TID en películas como esta distorsiona la realidad de quienes viven con el trastorno? ¿Podría la narrativa de la película, que asocia el TID con comportamientos violentos y destructivos, contribuir a la estigmatización de las personas con esta condición? ¿Es posible que la fascinación del público por historias tan extremas desvíe la atención de la comprensión y el apoyo real que necesitan los individuos con TID? Estas preguntas invitan a un análisis crítico y a una discusión más amplia sobre la representación ética y precisa de los trastornos mentales en los medios de comunicación.

REFERENCIAS:

Fincher, D. (Director). (1999). Fight Club [Película].Fox 2000 Pictures.

Manual MSD. (2023). *Trastorno de identidad disociativo*. Recuperado de https://www.msdmanuals.com/es-pe/hogar/trastornos-de-la-salud-mental/trastornos-disociativos/trastorno-de-identidad-disociativo

Irene, C. (febrero de 2022). Trastorno de identidad disociativo (Trastorno de personalidad múltiple). [Comentario en la página web]. Clínica Pérez Espinosa. https://clinicaperezespinosa.com/blog/trastornode-identidad-disociativo/