EL ABUSO Y DISCRIMINACIÓN EN UN MUNDO AUTORITARIO

 

Aldous Huxley era un escritor británico que nació en 1894 y falleció en 1963. Huxley fue miembro de una influyente familia de intelectuales y destacó por su aguda crítica social y filosófica en sus obras. Un mundo feliz, su obra más conocida, fue publicada en 1932 y se convirtió en una de las obras más influyentes del siglo XX, explorando temas como el control social, la tecnología y la felicidad artificial. En esta novela, Huxley presenta un mundo en el que la sociedad ha alcanzado la estabilidad a través del control totalitario y la supresión de la individualidad. La felicidad se logra a través del abuso de autoridad, máquinas, mientras que las emociones auténticas y la creatividad son consideradas como amenazas al orden establecido. Cerino (2015) menciona sobre esta obra lo siguiente: “El terror tiene su rostro esté­tico y ético a la vez; pues resulta que el monstruo es tan humano y más, que su mismo creador” (p. 52). Al respecto, yo coincido con este autor porque en la obra se ve cómo los humanos abusan de las personas creadas por ellos mismos, abusando y explotándolos laboralmente. Por ello, en este ensayo, el propósito es concientizar a los estudiantes universitarios sobre las consecuencias de una sociedad autoritaria. A continuación, presentaremos los argumentos que sostienen nuestra postura.

    Uno de los temas más importantes de la novela Un mundo feliz de Aldous Huxley es la forma en la que aborda el tema de la falta de empatía hacia la pena por la pérdida de un ser querido. Como ejemplo tenemos el siguiente fragmento:

El Salvaje movió la cabeza.

—A mí todo esto me parece horrible.

 —Claro que lo es. La felicidad real siempre aparece escuálida en comparación con las compensaciones que ofrece la desdicha. Y, naturalmente, la estabilidad no es, ni con mucho, tan espectacular como la inestabilidad. Y estar satisfecho de todo no posee el hechizo de una buena lucha contra la desventura, ni el pintoresquismo del combate contra la tentación o contra una pasión fatal o una duda. La felicidad nunca es grandiosa.

— Supongo que no —dijo el Salvaje, después de un silencio—. Pero ¿es necesario llegar a cosas tan espantosas como esos mellizos? —. Se pasó la mano por los ojos, como queriendo borrar el recuerdo de la imagen de aquellos gusanillos humanos pululando alrededor del lecho de muerte de Linda, de sus rostros tantas veces repetidos. Miró su mano izquierda vendada y se estremeció—¡Horrible!

(Huxley, 2014, pág.163)

        Notemos la forma en que describimos dicho acto. Cuando Linda muere, John estaba destrozado, los mellizos fueron tan insensibles que comenzaron a preguntar incoherencias que a John lo incomodaron hasta el punto de enojarse e insultarlos. Carpena (2016) sostiene lo siguiente: “El ser humano está preparado para sentir a otro, experimentando lo que siente y hace, como si estuviéramos en su piel, vibrando con su sentir” (p.24). Al respecto de lo que afirma este autor, yo coincido con su punto de vista porque la empatía es fundamental para compartir los sentimientos con los demás. Especialmente, en situaciones de pérdida para que este permita ofrecer apoyo emocional. Al representarla en una obra literaria ¿Es necesario, la empatía para vivir en comunidad? ¿Cómo la empatía evita la discriminación y menosprecio? Considero que la empatía es necesaria en una sociedad para poder vivir en armonía porque nos permite entender y compartir los sentimientos de los demás. Si las personas fueran más empáticas todo el menosprecio y discriminación hacia nuestros compatriotas no existiría, seríamos mejores personas en esta sociedad. En un gobierno autoritario, es muy fácil que la empatía se pierda debido al miedo y la falta de libertad que pueden sentir las personas hacia los demás, se sienten controlados o manipulados por personas de su alrededor. Por eso, debemos fomentar la empatía en una sociedad autoritaria, es crucial para promover la solidaridad y apoyo mutuo, por ejemplo, campañas de educación con grupos de apoyo que promuevan la empatía entre las personas.

        Otro de los temas presentes en el texto es el sometimiento para que encajen en una sociedad autoritaria. Como ejemplo tenemos el siguiente fragmento:

La Enfermera Jefe, que estaba de pie junto a un cuadro de mandos, al otro extremo de la sala, bajó una pequeña palanca. Se produjo una violenta explosión. Cada vez más aguda, empezó a sonar una sirena. Penetrantes timbres de alarma sonaron enloquecedoramente. Los chiquillos se sobresaltaron y rompieron en chillidos; sus rostros aparecían convulsos de terror.

—Y ahora —gritó el director (porque el estruendo era ensordecedor)—, ahora pasaremos a reforzar la lección con una pequeña descarga eléctrica. Volvió a hacer una señal con la mano, y la Enfermera Jefe pulsó otra palanca.

Los chillidos de los pequeños cambiaron súbitamente de tono. Había algo desesperado, algo casi demencial, en los gritos agudos, espasmódicos, que brotaban de sus labios. Sus cuerpecitos se retorcían y cobraban rigidez; sus miembros se agitaban bruscamente, como obedeciendo a los tirones de alambres invisibles.

—Podemos electrificar toda esta zona del suelo —gritó el director, como explicación—. Pero ya basta. E hizo otra señal a la enfermera.

Las explosiones cesaron, los timbres enmudecieron, y el chillido de la sirena fue bajando de tono hasta reducirse al silencio. Los cuerpecillos rígidos y retorcidos se relajaron, y lo que había sido el sollozo y el aullido de unos niños desatinados volvió a convertirse en el llanto normal del terror ordinario.

—Vuelvan a ofrecerles las flores y los libros. Las enfermeras obedecieron; pero ante la proximidad de las rosas, a la sola vista de las alegres y coloreadas imágenes de los gatitos, los gallos y las ovejas, los niños se apartaron con horror, y el volumen de su llanto aumentó súbitamente.

(Huxley, 2014, pág. 22)

        Fijémonos en la manera en que relatamos este acto. Los niños son sometidos a acciones y aparatos espantosos para acondicionarlos en la sociedad en donde ellos viven, para volverlos insensibles y que sepan controlar sus emociones. El director somete a los niños a grandes sirenas e inclusive a explosiones para que ellos aprendan a manejar sus sentimientos y emociones, para que se vuelvan fríos y no sientan nada en caso pase algún problema. Trujillo (2008) sostiene lo siguiente: “Una sociedad reprimida, gris, sin posibilidad de cambio y sin capacidad de reflexión.” (p. 319). Al respecto de lo que afirma este autor, yo coincido con su punto de vista porque la sociedad cree que puede tenernos controlados, esto pasa en la obra. Los niños son sometidos a grandes torturas para que ellos no puedan controlar sus emociones dentro de su sociedad. Al representarla en una obra literaria, en la actualidad, ¿sería necesario controlar a las personas desde su infancia para que se adecúen a la sociedad?, ¿es adecuado que las personas pierdan su libertad para encajar? Considero que no es necesario torturar para que las personas se adecúen a nuestra sociedad porque hablando de una manera civilizada podemos llegar a un buen término. Para que las personas encajen no deben perder su libertad porque es necesario que mantengan su propia personalidad y no basándose en la opinión de otros. Por ello, debemos tener cuidado porque en una sociedad autoritaria buscan controlar a las personas para mantener el poder y la estabilidad de su cargo. Por ejemplo, en Guatemala los periodistas son censurados y amenazados por informar temas sensibles o críticos del gobierno.

Finalmente, otro tema importante en el texto es la forma en la que aborda el tema de menosprecio a la mujer. Como ejemplo tenemos el siguiente fragmento:

Claro que tienen muchas ventajas sobre nosotros. ¡Deberían ustedes ver cómo reacciona un ovario de negra a la pituitaria! ¡Es algo asombroso, cuando uno está acostumbrado a trabajar con material europeo! Sin embargo —agregó, riendo (aunque en sus ojos brillaba el fulgor del combate y avanzaba la barbilla retadoramente)—, sin embargo, nos proponemos batirles, si podemos. Actualmente estoy trabajando en un maravilloso ovario Delta-menos. Sólo cuenta dieciocho meses de antigüedad. Ya ha producido doce mil setecientos hijos, decantados o en embrión. Y sigue fuerte. Todavía les ganaremos.

(Huxley, 2014, pág. 18 – 19)

        Observemos cómo describimos dicho acto “Ovario de negra” es una expresión racista y discriminatoria hacia la capacidad reproductiva de la mujer, reduciéndola  solo para procrear más no como algo importante. Paulse (1994, como se citó en Figueroa, 2008) sostiene lo siguiente: “El color de mi piel muestra que la línea ha sido cruzada. Cuando la gente pregunta cuál es mi mezcla, están tratando de averiguar quiénes eran esas personas. Mis orígenes no me persiguen. Me persiguen las actitudes hacia ellos” (p. 49). Al respecto de lo que afirma este autor, yo coincido con su punto de vista porque su cita destaca la persistencia de actitudes discriminatorias y racistas en la sociedad, que pueden ser más perjudiciales en su propio origen. Esto resalta la necesidad de desafiar y cambiar estas actitudes para promover la igualdad y el respeto hacia todas las personas, independientemente de su origen étnico. Al representarla en una obra literaria ¿En la actualidad aún habrá personas de color que se sienten discriminadas? ¿Las mujeres solo están consideradas como un objeto reproductivo? Considero que aún en la actualidad, existen personas de color que son discriminadas porque la sociedad se cree “superior” cuando en realidad todos somos iguales y tenemos los mismos derechos, nuestro color de piel no nos hace menos que nadie. En realidad, las mujeres no deben ser consideradas exclusivamente como objetos reproductivos; tienen una riqueza de habilidades, talentos y experiencias que van más allá de su capacidad para procrear. En la actualidad aún encontramos la discriminación racial y de género, aspectos que pueden agravarse aún más en una sociedad autoritaria. Las mujeres son discriminadas para que se mantenga el control social y perpetuar el sistema del poder, generalmente masculino. La mayoría de mujeres son controladas en su forma de vestir olvidando en cada quién es libre de decidir lo que desee. Por ejemplo, en Irán las mujeres son exigidas a estar cubiertas por un chador, desde la cabeza hasta los pies y si quebrantaban el mandato era castigadas con arresto, trabajo comunitario o hasta con penalizaciones severas.

        En conclusión, los tres fragmentos analizados evidencian la forma en la que el autor ha retratado el abuso y menosprecio hacia las personas en una sociedad autoritaria. En el primer fragmento, destaca la falta de empatía que tienen las personas ante la pena que siente una persona por la muerte de un familiar. En el segundo fragmento, destaca el abuso hacia niños para que ellos crezcan sin emociones, por ello, los sometían a grandes aparatos bulliciosos. En el último fragmento, apreciamos el menosprecio hacia la mujer trasmitiendo un mensaje que solo se les utiliza como un objeto reproductivo. Lo original de este autor es que presenta una buena literatura porque te da a comprender todo el abuso que habría en una sociedad autoritaria. Como diría  Savater (2006), esta obra es un gran ejemplo, nos muestra hasta qué punto de maldad puede llegar el ser humano si llegáramos a tener una sociedad llena de personas autoritarias, creadas y fabricadas a su manera y no cómo ellos deseen. Al respecto, yo coincido con el autor, porque expone los peligros de un control excesivo del gobierno y la deshumanización a través de la manipulación y el condicionamiento social. Finalmente, esta obra es recomendable porque, relata un poco de la vida dura y cruel que podríamos vivir si dejamos que nuestra sociedad se vuelva autoritaria.


Autora: Eliana Aguilar

REFERENCIAS

Huxley A.(2014).Un Mundo Feliz. Editorial Tauro https://es.pdfdrive.com/un-mundo-feliz-e39217144.html

Cerino, K. (2015). Una ventana para mirar al mar. Revista Fundación Dialnet, (59), 51 – 53.  https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6349198

Carpena, A. (2016). La empatía es posible. Editorial Desclée de Brouwer. https://www.edesclee.com/img/cms/pdfs/9788433028228.pdf

Trujillo, V. (2008). Dos mundos paralelos, dos visiones similares: Un mundo feliz y 1984.  Revista Philologica canariensia, (16), 313 – 324. .https://accedacris.ulpgc.es/bitstream/10553/7123/1/0234349_00014_0016.pdf

Figueroa, M. (2008). Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en México. Revista  raza, etnicidad y sexualidades, p. 404 - 428 https://www.academia.edu/download/31160253/Negociando_la_pertenencia_MMF_final.pdf

Savater, F. (2006). Fabricar humanidad. Revista Prelac, (2), 26 - 29. https://revistaliterariakatharsis.org/Savater_Fabricar_humanidad.pdf