DEFICIENTE SERVICIO DE SALUD EN EL PERÚ 2018-2023

 El sistema de salud en el Perú se enfrenta a numerosos desafíos que afectan directamente la

calidad de atención médica brindada a la población. A lo largo de los años, se ha evidenciado

una serie de problemas que van desde la falta de inversión en proyectos de salud, la precaria

infraestructura y equipamiento, hasta el desabastecimiento de medicinas. Estos factores,

combinados con una gestión deficiente en el ámbito de la salud, han creado un escenario en el

que los ciudadanos peruanos se ven privados de recibir la atención médica adecuada y oportuna.

Uno de los principales problemas que aqueja al sistema de salud peruano es la mala calidad de

atención médica. Los pacientes suelen enfrentarse a largas esperas, falta de especialistas y

personal capacitado, así como la falta de acceso a tratamientos y medicamentos necesarios. Esto

no solo pone en riesgo la salud de los individuos, sino que también genera desconfianza y

frustración en la población.

DEFICIENTE SERVICIO DE SALUD EN EL PERÚ 2018 - 2023

Para comenzar, el país se encuentra bajo una calidad desprolija de atención médica. Esto se

evidencia en efectos negativos que, hoy, afecta a miles de peruanos. En primer lugar, la opinión

de los usuarios es una de las pruebas de que la atención médica tiene múltiples aristas que

mejorar. Así lo demuestra una investigación realizada en las salas de internamiento del Hospital

Santa Rosa, cuyos resultados obtenidos destacan la insatisfacción con el servicio por fiabilidad

y capacidad de respuesta. (Nolazco Bravo, 2020). Esto significa que los pacientes desaprueban

el servicio ofrecido por el personal, así como la rapidez y atención que no se brindan dentro de

un tiempo oportuno. Esta investigación, es una muestra de muchos establecimientos que

posiblemente se encuentren en las mismas condiciones. Es lamentable que personas quienes

deberían tener un especial cuidado no lo reciban debido a las brechas todavía persistentes.

En segundo lugar, la crisis sanitaria vivida en Perú ha puesto de manifiesto las deficiencias del

sistema de salud, especialmente en lo que respecta al desabastecimiento de medicamentos en

los centros de salud públicos como hace mención (Comex Perú, 2022). Según la

Superintendencia Nacional de Salud, aunque la mayoría de los pacientes reciben una receta

médica, solo un poco más de la mitad de los establecimientos logran entregar todos los

medicamentos prescritos. Esto obliga a los pacientes a recurrir a farmacias privadas, si pueden

permitírselo, aumentando su gasto en salud.

En tercer lugar, muchos pacientes con SIS deben recurrir al gasto de bolsillo para cubrir su

atención en los hospitales del ministerio. Tal como se estudia en una investigación a pacientes

críticos internados en un Hospital III 1 en Trujillo. Se encuentra que el 90% tienen cobertura

parcial y tan solo el 10% cobertura total. (Luicho Quiliche, B. 2023). En consecuencia, los

gastos realizados por los pacientes también generan limitaciones para acceder al servicio, en

específico para aquellos que viven en carencias económicas y pobreza, ello los lleva a continuar

en su ciclo de vulnerabilidad pues deben restringirse de otras necesidades como alimentación o

educación para atender su emergencia de salud. Esta cifra representa una injusticia para los

pacientes que no cuentan con recursos para salvar su vida.

En cuarto lugar, la inequidad en la distribución de profesionales de la salud en los distintos

establecimientos del Perú es la principal brecha que se debe superar para alcanzar el ODS 3,

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Salud y Bienestar (MINSA/CDC, 2023). Según la OMS ,es poco probable que si hay menos de

22.8 profesionales de la salud por cada 10,000 habitantes, se pueda brindar el 80% de los

servicios básicos de salud y a pesar de que fue aplicado, en el 2021 la cantidad de profesionales

por cada 10,000 no es consistente, ya que varía de 69.6 en Moquegua hasta 26.5 en Piura. Esta

variación evidencia las diferencias significativas en la disponibilidad de atención médica según

la región.

En quinto lugar, la desatención a la salud se pone en manifiesto tras la carencia de personal

médico en las zonas rurales del país. A través del trágico incidente del congresista Hernando

Guerra García ocurrido en Arequipa y su consecuente fallecimiento, se encontró implicada la

falta de recursos humanos para obtener una atención oportuna. (El Peruano, 2023). Este hecho,

expone cómo miles de pobladores se encuentran en riesgo por no tener acceso a una atención

médica cercana a su localidad ante una emergencia.

Por otro lado, la inversión en proyectos de salud es crucial para contrarrestar los efectos

negativos de la calidad deficiente de la atención médica, que actualmente repercute en la

población peruana. En primer aspecto, en el Perú con relación a la proporción, los

departamentos que tienen una mayor necesidad de nuevos establecimientos son Lima con

(60%), Lambayeque (52%) y Callao (51%). Estos departamentos actualmente cuentan con

menos de la mitad de los establecimientos requeridos para proporcionar un servicio adecuado

según (Comex Perú, 2021). Tener suficientes establecimientos de salud es de gran necesidad

para así poder garantizar un acceso adecuado a los servicios médicos y promover la salud de la

población. En esta situación, la inversión del gobierno es fundamental para obtener los fondos

necesarios que aseguren una adecuada prestación de servicios de salud. Sin embargo, aún queda

un gran espacio de mejora en cuanto a ejecución del presupuesto destinado a nivel de Gobiernos

subnacionales.

En adición a lo anterior, además de la falta de establecimientos, muchos de ellos no cuentan

con los equipamientos esenciales para su buen funcionamiento. Según los resultados de una

investigación realizada en los Hospitales y centros de salud en Piura, el 71.60% de los 250

encuestados refiere que los establecimientos de salud presentan carencias en la infraestructura

y equipamiento adecuado. (Chero & Guisela Yabar-Torres, 2023). En efecto, numerosos

establecimientos carecen de salas especializadas, por ejemplo, se diseñan sin un adecuado flujo

de aire para personas con enfermedades infecciosas. Durante la pandemia esto fue un problema

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pues los centros se encontraban con alta demanda y el mal diseño sumado a una deficiente

zonificación fueron un desafío. Los ambientes inadecuados no solo dificultan la recuperación

de la salud, sino que repercute en el trato que reciben en su estadía en el hospital.

Según el reporte, un estudio realizado por la Federación Latinoamericana de la Industria

Farmacéutica (Fifarma) llamado Panorama de Salud e Innovación, evaluó el desempeño de

varios países en términos de inversión en salud y control de enfermedades. Según los resultados,

Perú es uno de los países que menos invierte en salud en América Latina. (Alomía, 2023). En

cierta medida, esto se evidencia en la inversión en el Sistema Integral de Salud (SIS) que aún

es deficiente, según el informe de AIS (Acción internacional para la salud, s.f.). El SIS en Perú

ofrece un plan que permite a todas las personas afiliarse sin importar su condición

socioeconómica y recibir atención gratuita en los establecimientos de salud públicos. Aunque

existen brechas en los sistemas de salud, invertir en este ámbito es fundamental para abordar

estas deficiencias y asegurar que todos tengan acceso a la atención médica que necesitan.

Finalmente, la gestión económica asignada de la salud todavía es deficiente en el Perú. En

cuanto a ello se señala que los gobernantes de los departamentos no emplearon correctamente

la ayuda económica que brindó el estado por la emergencia del covid 19. Según el informe, el

gobierno envió a diferentes zonas un monto determinado por la necesidad y mala infraestructura

que manejaban hospitales de primer nivel, sin embargo, no se ejecutó gran parte del presupuesto

a nivel nacional debido a que lo están empleando para otras necesidades y no al sector salud.

(Comex Perú, 2024). En efecto, la carencia de buenos gestores afecta el avance en la

accesibilidad a los servicios de salud. Se sabe que alrededor de 248,000 personas tuvieron que

acudir a algún puesto de salud, o consultorio con profesionales no médicos para recibir atención

de emergencia hospitalaria. Definitivamente la crisis de salud visibilizada por la pandemia de

COVID-19 resaltó la urgencia de contar con una infraestructura sólida en el sector y de la falta

de eficientes gestores para su desarrollo.

Cabe mencionar que, existen investigaciones que reafirman la recurrente falta de uso del

presupuesto que asigna el estado para mejorar las condiciones de vida de la población. Un caso

es la situación en el gobierno regional de Arequipa, para fines de este ensayo se pone en

mención los proyectos como la Ampliación y mejoramiento de los servicios de salud del

Hospital Goyeneche, nivel III - 1 y la Instalación del sistema de agua potable y alcantarillado

sanitario para 07 asentamientos humanos en el sector Umapalca, distrito de Sabandí, del distrito

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de Arequipa. Ambos paralizados con una tasa y porcentaje de ejecución de 0.7% y 2.3%

respectivamente. (Bedregal Salas, 2022). De manera que, la mala gestión es un problema que

transcurre en los años y se ve en múltiples sectores, entre ellos el de salud y saneamiento. Las

inversiones destinadas a mejorar el estado en el que se encuentra la nación difícilmente cumplen

su objetivo.

Ahora bien, el servicio en los hospitales empeoró durante la pandemia. Esto se vio reflejado en

diferentes situaciones. Por ejemplo, en la necesidad de los pacientes para trasladarse a otros

centros, incluso más lejanos a su domicilio. Lo que se busca es que tengan una atención más

cercana y para ello se requiere de los insumos necesarios. (Defensoría del pueblo, 2022).

Asimismo, se tiene por caso al Hospital Regional de Cusco, el cual no contaba con personal

asistencial ni con los insumos básicos para el mantenimiento de una buena higiene en la

atención de pacientes. (Gob.pe.2020). También, las excesivas jornadas de trabajo a

profesionales sanitarios generaron una carga laboral, añadido a las deficiencias como la falta

de insumos y materiales básicos para poder salvaguardar al personal de salud. (Esan, 2022). Por

otro lado, la adaptación de la Villa Panamericana fue una salida estratégica para atender la

demanda de los pacientes de covid 19, ya que, esto buscaba poder reducir el contagio y poder

contrarrestar la enfermedad. (El nuevo Herald, 2021). Todo lo anterior se encuentra

estrechamente relacionado a gestión y la pandemia agravó la situación en la que ya se

encontraba este ámbito.

Como si fuera poco los problemas de infraestructura y falta de personal médico durante la

pandemia comprometieron la atención. (Defensoría del pueblo, 2022). Antes de la pandemia,

el Perú mostraba un déficit en el sistema de salud. Los datos muestran que durante este periodo

se contaban con apenas 0,4 camas de cuidados intensivos (UCI) por cada cien mil habitantes.

(Instituto Peruano de Economía, 2021). Del mismo modo, de acuerdo con cifras del Ministerio

de Salud (2021), el país solo contaba con 13,6 médicos por cada diez mil habitantes. El manejo

de las infraestructuras requiere de una buena gestión y con la emergencia sanitaria se agravó en

gran manera la situación en la que se encontraba el país, no obstante, también se observa otro

factor que es el de recursos humanos, el cual se encuentra por debajo del mínimo recomendado.

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CONCLUSIÓN

Por lo anterior expuesto, se concluye que existe un deficiente servicio de salud en el Perú y

que es una problemática que afecta directamente a la calidad de vida de la población. A lo largo

de este ensayo, se abordó diversos aspectos que conllevan a esta situación, desde la mala calidad

de atención médica hasta la falta de inversión en proyectos de salud, infraestructura y

abastecimiento de medicamentos, así como la deficiente gestión en el ámbito de la salud en el

país.

Sobre todo, cabe mencionar que se requieren acciones urgentes para mejorar el sistema de salud

en el Perú. Mediante la investigación, se identificaron varios aspectos que influyen en la calidad

de la atención médica, la inequidad en la distribución de profesionales de la salud a nivel

nacional y la desigualdad en el acceso a la atención en zonas rurales del país. También, se

relaciona con la cobertura limitada del Seguro Integral de Salud (SIS), lo que deja a muchas

personas sin acceso a servicios médicos adecuados. Otro aspecto importante es la existencia de

la deficiencia en cuanto a la inversión en proyectos de salud, infraestructura y equipamiento.

Además, se halló que el desabastecimiento de medicinas obliga a las personas a generar un

gasto adicional para poder obtenerlos, representando una carga extra para muchos de los

pacientes. Como si fuera poco, el país se enfrenta a la mala y defectuosa gestión en salud, lo

cual es evidenciado por el presupuesto que no logra ejecutarse en gran porcentaje.

Es imperativo que se tomen medidas concretas para abordar los problemas que afectan al

servicio de salud en el Perú. La población merece recibir una atención médica de calidad sin

desigualdad y exclusión social. Para ello, es necesario que el gobierno, los organismos de salud

y la sociedad en su conjunto se comprometan a priorizar la mejora del sistema de salud,

asignando los recursos necesarios, implementando políticas y programas efectivos, mejorando

la infraestructura y equipamiento, para combatir el desabastecimiento de medicinas, así

también, promover una gestión eficiente y transparente. Solo así se podrá garantizar el derecho

fundamental a la salud de todos los ciudadanos peruanos.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Latinoamérica, según estudio. Larepublica.pe.

https://larepublica.pe/sociedad/2023/03/04/peru-encabeza-ranking-de-paises-quemenos-

invierten-en-salud-en-latinoamerica-segun-estudio-251092

Acción internacional para la salud. (s.f.). Financiamiento del presupuesto de salud.

https://www.redge.org.pe/sites/default/files/Alerta%2043%20-%202023.pdf

Bedregal Salas, M. (2022). Gobierno Regional de Arequipa 2005-2018: Ejecución presupuestal

y de proyectos de desarrollo y gestión de los sectores educación y salud. Un caso de

gestión de gobierno subnacional en el Perú. Illustro, 12(1), 42–78.

https://doi.org/10.36901/illustro.v12i1.1378

Chero, L. F., & Guisela Yabar-Torres. (2023). Vulnerabilidad de la infraestructura sanitaria en

relación a la COVID-19 en el distrito de Castilla-Piura 2021-2022. Revista de La

Facultad de Medicina Humana, 23(3). https://doi.org/10.25176/rfmh.v23i3.5619

Comex Perú. (2024). En 2023, no se ejecutaron S/1,100 millones del sector salud. Recuperado

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1100-millones-del-sector-salud#:~:text=De%20acuerdo%20con%20cifras%20del

Comex Perú. (2022, June 05). La provisión del sector salud durante la pandemia. Comex Perú;

A su vez, la poca inversión en proyectos de salud ha limitado el desarrollo y la mejora del

sistema. La falta de recursos destinados a la construcción y mantenimiento de hospitales,

centros de salud y postas médicas ha dejado a gran parte de la población sin acceso a servicios

básicos de salud. Además, la escasez de equipamiento médico y tecnología moderna dificulta

el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, perpetuando la brecha en la calidad de atención.

Por último, la mala y deficiente gestión en el ámbito de la salud en el Perú ha contribuido a la

perpetuación de estos problemas generando obstáculos que dificultan la implementación de

políticas y programas efectivos.

En este ensayo académico, buscamos generar conciencia sobre la urgente necesidad de mejorar

el sistema de salud en el Perú y se busca proponer posibles soluciones que permitan garantizar

el acceso a una atención médica de calidad para todos los ciudadanos. A continuación, se

analizan en detalle cada uno de estos temas, los factores y consecuencias que tienen sobre la

salud de la población peruana.