Responsabilidades que representa el embarazo en la adolescencia
Según la Revista Cubana de Salud Pública (2018). El embarazo en adolescentes ha ocurrido desde épocas remotas en la humanidad y algunos de estos no fueron deseados. Este tipo de embarazos para determinados autores tiene la denominación de no oportunos y surgen en las épocas actuales por una relación sexual sin usar o con uso inadecuado de métodos anticonceptivos, lo que se asocia a falta de información o ignorancia. Estos embarazos ocurren en cualquier mujer, aunque en mayor proporción entre las adolescentes. Las consecuencias de los embarazos no oportunos pueden ser diversas, entre ellas el aborto. A pesar de ello, algunos aspectos que caracterizan los embarazos no deseados en adolescentes son las relaciones sexuales particularmente precoces, sin protección y con múltiples parejas y también por violencia. Por otro lado, se señala que las conductas de alto riesgo ocurren con más frecuencia en adolescentes con un perfil psicológico caracterizado por agresividad, excesivo énfasis en su independencia personal y tendencia a actividades desviantes. Estimo que las conductas de alto riesgo ocurren con más frecuencia en adolescentes con un perfil psicológico caracterizado por agresividad, excesivo énfasis en su independencia personal. Posteriormente, sustentaré mi perspectiva con dos argumentos.
Según la Revista de Bioética y Derecho (2018), las implicancias de las posiciones que tienen los actores relacionados con el aborto en adolescentes en nuestra sociedad, identifico, a grandes rasgos. En un primer grupo están quienes manifiestamente se encuentran contra el aborto y dicen velar por la santidad de la vida; en un segundo grupo se encuentran quienes están a favor de la despenalización del aborto y encuentran su fundamento en el hecho de que el aborto es un problema de salud pública que afecta la dignidad de las mujeres. De acuerdo, al Ministerio de Educación (2015), el impacto sanitario tampoco será menor, sobre todo si consideramos que casi el 60% de los embarazos en adolescentes no fueron planificados. Entonces, ¿Cuántos de ellos terminan como aborto inducido? Según la Primera Encuesta Nacional de la Juventud del 2019, cerca del 30% de adolescentes declaraba "cercanía con algún conocido que se ha realizado un aborto". En el Perú, el aborto no debe ser visto como una lucha entre religiosos y ateos sino como una necesidad que impone el estado laico en cuestiones de salud pública y de dignidad de las personas, ya que el porcentaje de mujeres adolescentes (15 a 19 años) que están o han estado alguna vez embarazadas se mantiene a niveles estables (alrededor del 13%) en las últimas dos décadas.
Según la revista peruana de medicina experimental y salud pública (2013), refirmo que son múltiples los impactos del embarazo adolescente en nuestra sociedad peruana. Sobre todo, si no fue resultado de una decisión libre e informada que, como vimos, son la mayoría. Algunos de los impactos más estudiados en nuestro país, someramente esbozados en secciones anteriores, tienen que ver con la limitación al ejercicio de derechos y oportunidades, que afectan los planes de vida y la transición a la vida adulta, perpetuando la transmisión intergeneracional de la pobreza. En el Perú, el porcentaje de mujeres adolescentes (15 a 19 años) que están o han estado alguna vez embarazadas se mantiene a niveles estables (alrededor del 13%) en las últimas dos décadas. Los porcentajes varían notablemente según se trate de adolescentes pobres o no pobres, urbanas o rurales, y según región natural. En consecuencia, los riesgos sanitarios son mayores en ellas, al presentar RMM superiores a todos los otros grupos de edad, y al tener sus hijos mayor desnutrición. Según un estudio reciente del Ministerio de Salud y el UNFPA, para el periodo 2007-2011, la RMM en este grupo fue 241 muertes maternas por cien mil nacidos vivos, valor superior al doble del promedio nacional global (106); y si la adolescente vivía en la selva, dicha razón llegaba a 453 muertes maternas adolescentes por cien mil nacidos vivos. En el terreno de las políticas públicas, se revisan las experiencias de otros países en programas tipo Juntos, que vinculan la retención en la secundaria con la prevención del embarazo. Finalmente, se reseñan las principales medidas del Plan Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente, destacando el trabajo intersectorial, sobre todo entre el Ministerio de Educación, Ministerio de Salud y el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social.
En conclusión, el estudio del hombre en la reproducción permite considerar que las percepciones de las mujeres y toda la sociedad es que la práctica del aborto es un problema de decisión de la mujer. Por un lado, el aborto radica en la violencia sexual contra las mujeres, incluso en menores de 15 años. Por lo tanto, no debe ser visto como una lucha entre religiosos y ateos sino como una necesidad que impone el estado laico en cuestiones de salud pública y de dignidad de las personas. Por otro lado, están los impactos más estudiados en nuestro país, someramente esbozados en secciones anteriores, que tienen que ver con la limitación al ejercicio de derechos y oportunidades, que afectan los planes y la transición, de la vida de las personas. Estos resultados nos permiten plantear la hipótesis que en general se trabaja para reducir esta práctica e incrementar la anticoncepción, profundizando los criterios de las mujeres y sus parejas para modificarlos y cambiar actitudes, logrando una mayor integración de ambos en sus relaciones íntimas que propicien mejoras en su salud sexual y reproductiva
Referencias
Mario Sebastiani, El aborto como un bien social (2018): https://www.redalyc.org/jatsRepo/783/78355810004/html/index.htm
El aborto en adolescentes en un contexto legal (2012): https://www.scielosp.org/pdf/rcsp/2012.v38n1/45-53
Walter Mendoza, Gracia Subiría, El embarazo adolescente en el Perú: Situación actual e implicancias para las políticas pública (2013):
https://rpmesp.ins.gob.pe/index.php/rpmesp/article/view/286/2188