CÁRDENAS LAGOS, FRANK ROGER - Montacerdos, indiferencia social ante la pobreza

 El libro Montacerdos del escritor peruano Cronwell Jorge Jara Jiménez fue publicado el año 1981, tiene 24 capítulos. El libro se basa en una mezcla de realismo y simbolismo, oralidad y escritura, ruralidad y urbanidad. Ambientada en un pueblo llamado Montacerdos, sigue la historia de Yococo, un personaje con la habilidad única de montar cerdos. La obra aborda temas como la migración, la discriminación y la lucha por sobrevivir en un mundo agobiante. Desde su publicación, ha cautivado a los lectores con su potencia poética y su entramado de costumbrismo, ternura y violencia. Cronwell Jara es un poeta, escritor, guionista y tallerista literario peruano. Se ha destacado principalmente en el género del cuento, aunque también ha escrito novelas, poemas, guiones de cine y textos sobre metodología de escritura narrativa. Nacido en Piura el 26 de julio de 1949. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima, Perú. Se graduó como bachiller en 1982 y luego obtuvo una licenciatura con la tesis titulada “Propuesta metodológica para la escritura de cuentos para niños". Manual y método”. La motivación por la cual escribió su obra “Montacerdos” refleja su interés en explorar temas como la migración, la discriminación y la lucha por sobrevivir en un mundo opresivo.

El propósito es analizar y reflexionar sobre los temas de la pobreza y la indiferencia social presentes en la obra "Montacerdos", explorando las implicaciones sociales y humanas derivadas de dicha indiferencia. Buscar ofrecer una comprensión de la obra y extraer lecciones relevantes para la sociedad actual. También provocar una reflexión crítica que invite al lector a reconocer y abordar la pobreza y la indiferencia social en el mundo real.

La historia se desarrolla en Montacerdos, un pueblo que Jara sugiere podría ser una barriada cercana al Rímac, cerca de la Pampa de Amancaes. Según Gonzales de la Rocha (2018), la situación socioeconómica descrita en la novela guarda notable similitud con la realidad de muchos sectores marginales en América Latina hoy en día. A pesar de algunos avances, la desigualdad económica y la pobreza extrema continúan siendo desafíos significativos en muchas regiones. En este sentido, la brecha entre ricos y pobres persiste, y, por lo tanto, muchos habitantes enfrentan condiciones de vida precarias similares a las descritas por Jara.

 

La pobreza tiene un impacto profundo en las relaciones personales y comunitarias en "Montacerdos." En efecto, las condiciones de vida extremas generan tensiones y conflictos entre los personajes, quienes a menudo recurren a la violencia y la desconfianza como mecanismos de supervivencia. Además, la falta de recursos y la desesperanza erosionan los lazos comunitarios y familiares, lo que lleva a un aislamiento y una fragmentación social. Esta realidad se refleja en estudios contemporáneos, los cuales indican cómo la pobreza puede afectar negativamente la cohesión social y las relaciones interpersonales.

Según el autor antes mencionado. La pobreza tiene un impacto profundo en las relaciones personales y comunitarias en "Montacerdos." En este contexto, las condiciones de vida extremas generan tensiones y conflictos entre los personajes, quienes a menudo recurren a la violencia y la desconfianza como mecanismos de supervivencia. Además, la falta de recursos y la desesperanza erosionan los lazos comunitarios y familiares, lo que lleva a un aislamiento y una fragmentación social. Esta realidad se refleja, asimismo, en estudios contemporáneos que indican cómo la pobreza puede afectar negativamente la cohesión social y las relaciones interpersonales.

 “Esa noche comimos cuyes y choclos fritos y yo ya no iba a vomitar. Vomitaba solo cuando mamá me forzaba a comer cucarachas fritas. Come hija, come; vomitaba. Pero cuyes con choclos sabían rico. Como mamá Griselda sabía freírlos. Después supe que la gente lo llamaba con otro nombre, arisco, feo. Pero, cierto, sabían rico, ¡hasta la cola!; y más, si le echábamos miel de algarroba y canela que mamá conseguía no sé de dónde”. (Jara, C. 1981. p.44).

La pobreza tiene un impacto profundo en las relaciones personales y comunitarias, como se observa en "Montacerdos." Las condiciones de vida extremas descritas en la obra generan tensiones y conflictos entre los personajes, quienes a menudo recurren a la violencia y la desconfianza como mecanismos de supervivencia. Según Narayan et al. (2000), “la falta de recursos y la desesperanza erosionan los lazos comunitarios y familiares, llevando a un aislamiento y una fragmentación social.” Esta realidad se refleja en estudios contemporáneos que indican cómo la pobreza puede afectar negativamente la cohesión social y las relaciones interpersonales.

 

En "Montacerdos," de Cronwell Jara, la indiferencia social hacia la pobreza es una constante que atraviesa la narrativa. En efecto, los personajes de la obra demuestran una falta de empatía notable ante la miseria que los rodea, lo cual refleja una realidad social más amplia. Según Javier Auyero, "la indiferencia ante la pobreza es una forma de violencia simbólica que naturaliza la desigualdad y refuerza las jerarquías sociales" (Auyero, 2015). Esta perspectiva se ve claramente en la obra de Jara, donde los personajes aceptan la pobreza como una parte inmutable de sus vidas, sin mostrar intención de cambio o solidaridad con los más afectados. En consecuencia, la indiferencia se manifiesta en la falta de acciones y en la normalización de la miseria.

Esta actitud indiferente tiene consecuencias devastadoras en la vida de los personajes, perpetuando ciclos de miseria y desesperanza, y llevando a una deshumanización progresiva donde la violencia y la desesperación se convierten en respuestas comunes a la indiferencia y la exclusión social (Vilches Pino, 2020). Finalmente, la obra subraya cómo la falta de solidaridad y el desdén hacia la pobreza contribuyen a la fragmentación social y al deterioro de la comunidad (González de la Rocha, 2018).

 

“Y lo creerán muerto. Un muerto vivo. Y entonces, pasada la sorpresa, acaso pensarían que Yococo era en verdad bien raro. Le preguntaban: ¿te duele? Y él decía que no y se reía señalando con su dedo de muerto a quién le preguntó”. (Jara, 1981).

 

La indiferencia social se manifiesta de manera cruda y realista, reflejando una sociedad que ignora y desprecia a sus miembros más vulnerables. Los personajes de la obra adoptan actitudes de resignación y apatía hacia la pobreza, viéndola como una condición inmutable y parte de su realidad cotidiana. Esta actitud indiferente tiene consecuencias devastadoras en la vida de los personajes, perpetuando ciclos de miseria y desesperanza, y llevando a una deshumanización progresiva donde la violencia y la desesperación se convierten en respuestas comunes a la indiferencia y la exclusión social. Según Vilches Pino (2020), “la indiferencia social contribuye a la fragmentación y al deterioro de la comunidad, exacerbando las condiciones de pobreza y exclusión.”

 

La lucha por recursos básicos es una constante y desesperada realidad para los personajes. Vivienda y refugios improvisados son una característica prominente, con familias viviendo en estructuras endebles hechas de materiales desechados, reflejando la extrema pobreza y la falta de infraestructura adecuada. Por lo tanto el acceso a alimentos y agua es otro desafío significativo; los personajes a menudo deben recurrir a la mendicidad, el robo o el trabajo informal mal pagado para obtener sustento diario, subrayando la inseguridad alimentaria y la escasez de recursos esenciales (Vilches Pino, 2020).

Según Gonzales de la Rocha (2018), “la salud y el bienestar en condiciones precarias se ven gravemente afectados, ya que la falta de acceso a servicios médicos, la malnutrición y las condiciones insalubres de vida resultan en enfermedades crónicas y un deterioro general de la calidad de vida, perpetuando un ciclo de miseria y desesperanza." En efecto, estos aspectos de la obra ilustran cómo la lucha por los recursos básicos es una batalla diaria que deshumaniza y margina a los personajes, reforzando la crítica social de Jara hacia una sociedad indiferente y excluyente.

 

"No sé de dónde habíamos venido ni adónde habíamos llegado. Mamá cargando su ruma de palos y cartones. Yococo jadeando apenas, debajo de su ruma de carrizos y costales. Eso era todo. Traíamos nuestra casa en hombros." (Jara, 1981).

 

La lucha por recursos básicos es una constante y desesperada realidad para los personajes, vivienda y refugios improvisados son una característica prominente, con familias viviendo en estructuras endebles hechas de materiales desechados, reflejando la extrema pobreza y la falta de infraestructura adecuada. Por lo tanto, el acceso a alimentos y agua es otro desafío significativo; los personajes a menudo deben recurrir a la mendicidad, el robo o el trabajo informal mal pagado para obtener sustento diario, subrayando la inseguridad alimentaria y la escasez de recursos esenciales (Vilches Pino, 2020).

 

En general, "Montacerdos" de Cronwell Jara ofrece una vívida y cruda representación de la pobreza y la indiferencia social. Consideramos 3 aspectos fundamentales: primero la obra destaca el contexto socioeconómico de un barrio marginal, donde la vivienda y los refugios improvisados son comunes, reflejando la extrema pobreza y la falta de infraestructura adecuada, segundo la indiferencia social es retratada de manera cruda y realista. Los personajes de "Montacerdos" muestran actitudes de resignación y apatía hacia la pobreza, y la falta de solidaridad entre ellos refuerza el ciclo de miseria y desesperanza, tercero la lucha por recursos básicos, como el acceso a alimentos, agua y servicios de salud, es una batalla diaria que deshumaniza a los personajes. La falta de acceso a estos recursos esenciales tiene un impacto devastador en su bienestar y perpetúa un ciclo de pobreza y desesperanza. La obra enfatiza la necesidad de reconocer y abordar estos desafíos, proporcionando enseñanzas significativas para nuestra sociedad actual.